sábado, 12 de enero de 2019

Que malas son las mujeres.





Las mujeres son las culpables de todo. El pobre Santiago Abascal está asustado y por eso quiere una ley que "defienda a mis hijos de las denuncias falsas de cualquier desaprensiva". Y es que las mujeres son unas desaprensivas, ¿cómo no va a estar preocupado el pobre Abascal, por la proliferación de las "feminazis", así que ha llegado a la conclusión de que es necesario un ministerio de la familia, que enseñe a las mujeres a ser buenas cristianas, que lleguen al matrimonio vírgenes y estén dispuestas a ser mártires si es preciso. Y claro le ha explicado sus razones a Casado y Rivera, y ambos lo han comprendido, eso es amor de padre, por eso, pese a todo dormirán en el mismo lecho y si nos descuidamos nacerá la hidra de Lerna, con sus tres cabezas.

Las mujeres han olvidado aquel didáctico manual de la buena esposa que en tiempos del Caudillo sacó la Sección Femenina, y que hablaba de las "11 reglas para mantener a tu marido feliz".

Las mujeres han perdido sus valores, quieren ser igual que los hombres, siendo que son cien gramos menos inteligentes que los hombres, ¡qué barbaridad! Ya lo dijo el médico nazi alemán Theodor Ludwig Wilhelm von Bischoff, que eso era imposible, pues según ese médico, el cerebro de las mujeres pesa de media 1200 gramos, y el de los hombres 1300 (yo que tengo la cabeza gorda, no quiero ni pensar lo inteligente que debo ser, el médico en cuestión también la tenía muy gorda, la cabeza y al parecer cuadrada, como todo buen nazi).

Las mujeres, ahora, no siguen aquellas cristianas reglas del Manual de la buena esposa. Pobres hombres, están sometidos a la tiranía de las hembristas, que les quieren quitar su lugar en la casa, y que encima pretenden que frieguen los platos, que no les llevan las zapatillas a la puerta y se arrodillan ante él para descalzarlo.

Y es que no puede ser, las mujeres hablan sin respetar que deben escuchar al hombre hasta que él les dé permiso, las mujeres no tienen cosa más importante que escuchar a su marido o novio, y si no, deben atenerse a las consecuencias, faltaría más, dos hostias a tiempo les hace aprender.

La mujer debe comprender que el hombre es hombre, y tiene unas necesidades, así que no debe quejarse si él se hecha una amante, o se gasta el dinero en putas, es un hombre. La mujer no se debe quejar, y aunque él sea un putero, ella debe tenerle una buena cena en la mesa, aunque ella no cene. Porque una buena esposa sabe cuál es su lugar...

Que bien conocen a la gente de VOX los jueces que juzgaron a los de la manada, y se ponen en su lugar, porque está claro, si son violadas, la culpa la tienen las mujeres, o por no ir decentes, o no ser capaces de decir no cuando cinco muchachos le tapan la boca y pretenden pasar el rato con ella. Una mujer como Dios manda, una mujer decente no se deja violar, pero claro...

¡Ay las mujeres! que malas son.

Claro, bueno es decir que esa mentalidad corresponde al tiempo de aquellos manuales, al año 1953, cuando la mujer no tenía otro derecho y misión en la vida que ir a misa, criar hijos, y sobre todo complacer a su esposo. Ahora la mujer está rompiendo techos de cristal, y muchos somos los hombres que estamos a su lado para ayudarles a hacer pedazos el machismo anacrónico propio del medievo.

Las chicas son guerreras y no van a permitir que estos "ayatolas" de nuevo cuño les hagan dar pasos hacia atrás.


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