domingo, 30 de agosto de 2020

💚El churro, la pesadilla y los francotiradores invisibles (La escuela en tiempos de pandemia)

 


Dice Alejo Vidal-Quadras, uno de los fundadores de VOX que:

 «Una posible solución para bajar las ratios profesor/alumno para combatir la pandemia es recurrir a los profesores jubilados que gocen de buena salud y que estén dispuestos de forma voluntaria a reforzar las plantillas de escuelas e institutos. Es curioso que nadie lo haya pensado.»

Yo lo vería, no como solución para bajar las ratios profesor/alumno, sino para bajar considerablemente la cifra de profesores jubilados y así ahorrar al Estado unos cuantos milloncejos, o en su defecto aplicarlos para regalárselo al rey emérito o demérito.

Realmente, lo que propone tan «insigne» político es un churro mal frito y pringoso, con los buenos churros que hacen mis paisanos.

Decir por decir, porque yo, al igual que la mayoría de los tertulianos de la tele, no tengo ni puta idea de cómo solucionar esto, ni me pagan para atacar o defender al gobierno, ni por defender o defender al demérito. Así que no hagáis mucho caso, pero tengo mi opinión sobre el regreso a la escuela y demás:

La que se avecina no es una comedia de risa de ficción televisiva.

Si yo fuese profesor, no dormiría por las noches, si fuese abuelo tampoco. Toda la responsabilidad, o la mayor parte, cae sobre ellos, y además exponiéndose a  «que no le pase nada a mi niño/a, porque sino te vas a enterar».

La verdad es que a nivel global nos enfrentamos a un dilema aterrador, y a mí nunca me gustaron, ni me gustan las películas de terror, pero, la teoría es clara y aterradora. En muchos casos, son los abuelos (población de riesgo) los encargados de cuidar a los nietos mientras los padres trabajan ¡Madre del amor hermoso! ¿Cómo se les puede quedar el cuerpo a esos hijos que no les ha quedado otro remedio que recurrir a sus padres para cuidar de sus hijos, si se cogen el virus coronado, que ya sabemos que, de todos los virus, los coronados son los peores, y que aunque algunos huyan a paraísos fiscales o emiratos árabes, otros se quedan a fastidiar…

Vamos por partes:

Se abren las escuelas, y los padres trabajan, tienen la suerte de tener trabajo, y no son como Kiko Rivera, que dice que prefiere los 700 euros que arriesgar a su familia, ¡manda huevos! (Un millonario con dinero hasta en la calva, y cobrando 700 €, mientras disfruta de vacaciones de lujo, mientras muchos las pasan canutas). Razón, por la cual, si los padres trabajan, sino se abren las escuelas, ¿quién los cuida?

Respuesta: La principal población de riesgo, los abuelos.

Por tanto, es preciso abrir las escuelas, al menos de primaria, secundaria y Universidad, en mi opinión se deberían dar online de manera provisional.

Se abren las escuelas, cumpliendo lo dispuestos ratios de 15 alumnos por profesor:

 En una de esas burbujas de 15 alumnos, se detecta un caso o dos de Corona Virus:

¿Cuántas personas deberían guardar cuarentena?

Respuesta: Un churro de personas:

 Los 15 alumnos, más la familia de esos 15 alumnos y sus contactos.

Los maestros de esos 15 alumnos, y los familiares de esos maestros.

Los abuelos de esos niños, que siguiendo la lógica del principio... terror puro y duro.

Es cierto,  la educación es el principal derecho de las personas, un derecho al que no se puede ni se debe renunciar.

No es menos cierto, que sin trabajo no se puede avanzar, y los pobres no pueden comer, los ricos siempre podrán hacer lo que Kiko Rivera, con buenos abogados, los 700, no les faltan. Que la economía no se paralice es primordial, pero sin salud, no hay economía posible.

 Es cierto que eso lo sabemos todos, como sabemos que las presiones empresariales provocaron que la llamada desescalada se acelerase vertiginosamente, priorizando la economía sobre la salud. Dicha aceleración en la desescalada dio a muchos o a todos,  la falsa sensación de que el virus de la Corona, era un mal del pasado, aunque oficialmente se dijese que estaba entre nosotros...

 Se abrieron fronteras, terrazas, discotecas y los burdeles, ni siquiera se cerraron hasta hace dos semanas.

Para justificar que se estaba priorizando la economía en detrimento de la salud, se nos dijo que el bicho era estacional, que lo único, era llevar mascarillas y lavarse mucho las manos. Por poner un ejemplo personal, a mitad de julio, fui a Madrid para una semana, me vine al día siguiente, en toda España era obligatorio el uso de la mascarilla, menos en Madrid.

El mensaje era ese, vivir, volver a vivir, pero con mascarilla.

Y claro,  llenamos terrazas, discotecas, y los usuarios de burdeles, siguieron su rutina de compra de carne humana cruda a precio de lechal. En las terrazas nos reuníamos hasta diez personas, a charlar, reír, beber y comer, y en las discotecas a bailar, ligar y a ser posible algo más, a partir del tercer cubata, ni mascarilla ni condón, y el bicho de francotirador desde los labios más hermosos disparando sin control. 

Y no pasaba nada, y cuando Fernando Simón dijo aquello «si no vienen los ingleses y los belgas, mejor para nosotros», ¡madre mía la que se armó!  No pasaba nada, el número de contagios se multiplicaban, pero era principalmente entre los jóvenes, la mayoría eran asintomáticos…AUNQUE, con ganas de divertirse, de viajar, de beber, y como estaban bien, viajaron por toda España y visitaron a sus abuelos en el pueblo, en las residencias…

¡Ay! Yo no sé, (repito) soy un ignorante, tanto como los tertulianos de la tele, aunque, a mí no me pagan y al igual que ellos tampoco aporto soluciones, porque ni ellos las tienen ni yo tampoco.

Yo sólo sé que no sé nada, o como diría Vidal-Quadras «Es curioso que nadie lo haya pensado», ¡ah bueno!, que sí, que lo dijo un tal Platón sobre un tal Sócrates. O sea, que si los sabios no sabían nada…

Alguien que sí sabe, y por sabio lo tengo, un profesor amigo mío, me escribió en junio y anoche:

«Yo propongo otra cosa para bajar diferente a Vidal-Quadras:

Como hay que reducir la ratio (número de alumnos por aula), eliminar, mientras dure la pandemia, las áreas de Educación Física, Plástica,  Religión y Música. Los profesores de estas áreas pueden dar clases de Matemáticas, Lengua Castellana y Conocimiento del Medio o inglés, si lo saben. Ello no quita el que se contraten más profesores. Si el máximo de alumnos va a ser de 15  ¿Qué haces con el resto? Que se ocupen estos profes de ellos.

Yo creo que las áreas eliminadas (si protestan los curas y obispos) se pueden dar online, como se hizo durante la pandemia. También se podría eliminar entre media y una hora la estancia del niño en el cole.

La Ed. Física y la música pueden ser un foco de contagio.

Se pueden ponen mamparas de plástico entre las mesas de los alumnos.

Me estoy refiriendo a E. Primaria.»

La Sra. I.D.A.(Isabel Díáz Ayuso)  habla de contratar a 11.000 profesores en Madrid. Pero es que la plantilla actual es bastante inferior a ese número. Creo que ni llegan a 9.000.»

Los profesores, como mi amigo, si saben, pero no son ni escuchados, y menos en Madrid, donde la principal medida para curar el COVID es contratar curas en los hospitales y despedir sanitarios.

Y así parece,  que, salvo los profesores, (y a esos nadie hace caso, porque cuesta dinero hacerles caso) nadie sabe nada, ni siquiera quienes deberían saber.  No obstante, todos opinamos y creemos tener la verdad absoluta; sin embargo, me temo, que todos los virus coronados y todos los tertulianos, están parapetados como francotiradores, para dispararnos, unos con sus virus, otros con sus mentiras…

❤️💛💜Otro día hablaré lo nada que sé sobre los llamados "ocupas", y quienes están cobrando una pasta gansa por ese suculento negocio; pero, yo sólo sé que no sé nada…, que tampoco es moco de pavo, y no es exactamente como Telecinco y Antena 3 lo dicen a sueldo…

©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

domingo, 23 de agosto de 2020

La caverna periodística y la ciénaga

Sobran las palabras, falta la ética periodística

Sobran las palabras, sobra caverna, falta ética periodística:

El Inmundo

La Sinrazón

El Abecedario

Prisión Digital

La gaceta de cuernos

OK-inda

Tertulianos de la caverna de todas las televisiones públicas o privadas, algunos sin título de periodistas, pero si de corrupción y con máster en sustracción de cremas y perfumes...

Si hablan del demérito: grandes servicios a España, sólo de corrupto de cintura para abajo, algo que afecta a su ámbito privado, es un hombre y ellas unas fulanas despechadas. No dicen que a ellas las pagamos todos los españoles con nuestro dinero, y que además de mantenerlo y seguir manteniéndolo a cuerpo de rey tiene cientos de cuentas con cientos de millones en paraísos fecales, según una de sus amantes, dinero que pertenece a los españoles (los impuestos se pagan) y los impuestos los pagamos todos los españoles menos los corruptos PATRIOTAS DE TRAPO, con cuentas en paraísos fecales.

 

Si hablan de la gestión de Isabel Ayuso, esa incompetente que se quejaba del mando único, por "usurpar" el Gobierno competencias, y que gestionaba y gestiona como el culo ella y ahora se queja de haber dejado la gestión de la pandemia a incompetentes como ella, escapándosele de las manos de forma dramática por segunda vez, ahora exige que de nuevo se haga cargo el Gobierno del caballo descontrolado y loco que ha espantado ella.  Ellos los periodistas de la caverna, también dicen que, si la pandemia es caballo desbocado es por culpa del Gobierno.

Si hablan de la vuelta al "cole" critican la imprevisión del Gobierno, y sí algo hay, en este gobierno y en todos los del mundo, pero da la casualidad que Madrid es la única "comunidad autónoma", provincia de España, que no ha elaborado ningún protocolo de actuación, y pide al Gobierno Central que haga lo que el Gobierno de Ayuso se ve incapaz de actuar por incompetencia, pero los tertulianos  de la caverna, le echan la culpa al gobierno central.

Si hablan de (Marisol) Pepa Flores, ella que fue un símbolo y un ejemplo, a la cual lo gerifaltes franquistas la obligaban a desnudarse, siendo una niña, por rebelarse contra ellos, y tomar conciencia, la tratan de todo, incluso la llaman fea. Manda cojones, que ese sea uno de los argumentos de la caverna. Siendo que hay mucha más dignidad en cada una de las uñas que se corta ella, que, en ese inMundo periódico, que además blanquean a asesinos como Millán Astray.

Si hablan de Podemos, y de su caja de solidaridad, ellos, los cavernícolas a sueldo de la monarquía y de mafias diversas, hablan de "CajaB", como si fuese la Caja B de la mafia Genovesa, de M.Rajoy.

En cuanto al acoso criminal, continuado, diario de más de tres meses a una familia, no solo no lo condenan, sino que lo fomenta y señalan hasta a dónde se van de vacaciones.

La prensa de la caverna, forma parte del mismo estercolero de este podrido Régimen instaurado por un dictador, hace más de ochenta años, Régimen al que se le dio una capa de pintura, para hacer ricos a todos los corruptos, que en algunos casos decían ser de izquierdas.

España no puede seguir viviendo entre basura, es necesaria una limpieza del estercolero, un proceso constituyente que limpie los cimientos democráticos, a los cuales, y que como ciudadanos tenemos derecho.

 ©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

jueves, 20 de agosto de 2020

Acosadores ¿Fiscalía estás ahí?

 

Aunque, también habría que preguntar si hay neuronas inteligentes en la cabeza de los acosadores y si España es un país democrático o el apéndice de una dictadura criminal fascista.

Lo que está ocurriendo no tiene nombre, ni se ha conocido nada igual desde la muerte de dictador. Los miserables que argumentan los escraches del pasado contra los desahucios como justificación, o hablan de jarabe democrático son unos miserables, cómplices o instigadores de delincuentes.

Mientras que los ACOSADORES, siendo que son tan sólo títeres de cuerda sin voluntad, en manos de patriotas de trapo, líderes fascistas y periodistas a sueldo de las cloacas inmundas, que los manejan como eso, marionetas.

Los famosos escraches del pasado, se llevaba a cabo buscando cambiar leyes injustas y mostrar al mundo que eran acciones criminales que los bancos les robasen la casa a las familias por no haber podido pagar alguna cuota, por culpa de que la mafia política y empresarial diseñasen una gran estafa a las clases populares a la que llamaron crisis. Los escraches se llevaban a cabo de manera puntual, y la policía actuaba de manera contundente, también la fiscalía. Ahora grupos de fascistas violentos, de manera continuada, llevan más de tres meses acosando a una familia, niños menores incluidos.

 

¿Qué pensaría quienes les apoyan si les ocurriera a los instigadores en sus casas y a sus familias?

El acoso, que sufre una familia con tres niños, con independencia de su ideología, no busca cambiar las leyes injustas, ni siquiera cambiar ley alguna. Sino hacer la vida imposible a unas personas, por el simple hecho de pensar diferente. Llegando a amenazar a niños menores de cinco años.

Esto es fascismo por parte de quienes manejan los hilos de las marionetas que llevan a cabo el acoso y falta de neuronas de quienes llevan a cabo el acoso. Y la fiscalía y la policía, en los países democráticos, actúa o debería actuar.


 ©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar


martes, 4 de agosto de 2020

Patriotismo, dignidad y generosidad: valores que no tienen los reyes


Escribió Ramón del Valle Inclán tras la huida de Alfonso XIII:

«Los españoles han echado al último Borbón, no por Rey sino por ladrón».

Entonces la prensa reaccionaria lo presentó como un acto de patriotismo, más que como una fuga de España para evitar ser juzgado por ladrón y por el informe Picasso, que costó la vida a miles de jóvenes españoles.

Casi 90 años después, un rey impuesto por un dictador, tras un golpe de Estado, huye con un montón de millones en los bolsillos, la prensa y los partidos monárquicos, incluido parte del PSOE, lo presentan como acto de generosidad y patriotismo. Mientras que él dice que se marcha por dignidad y amor a España. Sin embargo, salvo Amadeo de Saboya, al menos que se demuestre lo contrario, y Felipe de Borbón abdique devolviendo la Soberanía al pueblo español, ninguno de esos valores ha tenido ningún rey español y dudo que lo llegue a tener.  Los borbones han huido varias veces de  España,   pero nunca devolvieron los millones.


Generosidad y amor a España:

Devolver lo que se lleva, España lo necesita, devolver la Soberanía Nacional al Pueblo español.

Patriotismo:

Ponerse bajo la ley de los tribunales españoles en igualdad de condiciones a cualquier otro y devolver la Soberanía Nacional al Pueblo.

Dignidad:

Quien carece de ella, no puede apelar a ella, presuntamente no la tiene, del mismo modo, que, si el pueblo español no exige sus derechos como ciudadanos, no será un pueblo digno de ser llamado como tal, por muchas banderas que ponga en sus balcones o mucho que grite: «Soy español, español, español». La Soberanía Nacional pertenece sólo al pueblo, al pueblo español la de España, no a una familia, y al pueblo de Puerto Rico, la de Puerto Rico, no a una potencia imperialista como Estados Unidos.

Patriotismo de verdad, dignidad y generosidad:

Dar la oportunidad de que los españoles podamos elegir de manera democrática, por primera vez en 83 años, a nuestro jefe del Estado.

Lo demás, es y será una estafa y una traición a España, por parte de la monarquía y sus cómplices.


©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

jueves, 23 de julio de 2020

El señor y la señora Smith, el gobierno y el holandés errante, ¿por qué nos llaman imbéciles?




No es lo mismo que un holandés errante, enemigo de los intereses de los españoles, te llame imbécil, que alguien que se supone que es español y les interesa la democracia y España.

Que el holandés Pablo Casado defienda la continuidad de la monarquía que por dicha cuestión diga que es beneficioso para España y los españoles que el  señor y la señora Smith vivan a nuestra costa viviendo a cuerpo de rey, sin rendir cuentas ni justificar sus actividades, muchas bajo sospecha, digamos que me la trae al pairo, porque lo más auténtico de Casado es su máster, y todos sabemos que es falso.

Lo peor, es que un gobierno o parte de él, defiendan la continuidad de una asociación encabezada por el señor y la señora Smith, y que varios miembros del mismo nos llamen o tomen por imbéciles, eso es intolerable y vergonzoso. Y que, en lugar de aclarar la cuestión de la luna de miel, y otros negocios,  de dichos personajes, digan que eso pertenece al ámbito privado, es cuanto menos vergonzoso e indignante para cualquier persona con un mínimo de decencia y sensibilidad democrática. 

 Más grave, que se mantenga la total opacidad sobre sus «negocios» e ingresos. Pero lo peor, es que digan las mismas idioteces que el holandés errante, y le copien el discurso, diciendo que  la organización que encabezan el señor y la señora Smith, ha sido votada por los españoles, y eso el polígrafo dice que es MENTIRA, siendo todavía más falso que el máster del holandés errante.

Que me mienta un holandés anti español, como Pablo Casado, me importa un pepino, que me quiera tomar por imbécil un gobierno, que dice ser democrático, y al que de una forma u otra, apoyo, me toca los bemoles.

Sí, son demócratas, decentes y realmente les importa España más que al holandés errante y al señor y la señora Smith o a su demérito padre. Aclaren todas las circunstancias que rodean a dicha organización, en muchos casos PRESUNTAMENTE delictivas y poco ejemplares, y si hay hechos delictivos, sean juzgados con arreglo a legitimidad democrática, porque ya sabemos que la ley en España es maleable y más en manos de los jueces españoles.

Solo se espera de un gobierno legítimo y presuntamente de izquierdas, que actúe como tal, y sometan a la decisión de España, si desea o no mantener a cuerpo de rey al señor y señora Smith, pero siempre sabiendo dónde va el dinero que sale de nuestros bolsillos, tan necesario para otros menesteres como la Sanidad y la Educación.


©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

jueves, 16 de julio de 2020

El discurso que debería dar el ciudadano, no electo, Felipe de Borbón, y que, a no ser que sea demócrata, nunca dará


El discurso que debería dar el ciudadano Felipe de Borbón y que nunca dará:

El ciudadano Juan Carlos de Borbón, será obligado a devolver a las arcas públicas los cientos o miles de millones de euros que tiene en diversos paraísos fiscales. A continuación, de inmediato, siguiendo sus propias palabras, será juzgado como cualquier otro ciudadano, sin llevar a cabo el costoso  paripé interpretado por políticos corruptos y fiscales al servicio de la monarquía, no de la Justicia, en juicios anteriores que afectaron en su día a miembros de mi familia.

Por otra parte, para evitar tentaciones, en un ejercicio de transparencia, a partir de hoy, todos los españoles seremos iguales ante la ley, siendo todos los ciudadanos de este país, susceptibles de ser juzgados sin aforamientos ni blindajes de ningún tipo ante la ley.


Y tal y conforme dije el pasado 16 de marzo, que renunciaba a la herencia de mi padre, así lo haré. Siendo que la Corona y la Jefatura del Estado es herencia suya, y de un sanguinario dictador. Yo, el ciudadano Felipe de Borbón y Grecia, renuncio a dicha herencia, a no ser que, mediante el libre ejercicio del voto ciudadano, los españoles, como pueblo soberano, que tienen derecho a ser,  decidan mediante referéndum, que la forma de Estado sea la monarquía. Si por el contrario, los españoles deciden que el único soberano es el Pueblo, acataré la decisión y me pondré al servicio de la República Española.

P.D. 
¿A qué tanto intento por justificar al hijo del demérito? Tertulias y políticos buscan la manera de llamarnos imbéciles sin que nos demos cuenta, que es la manera de llamarnos doblemente imbéciles.

La cosa está muy clara, y lo tiene fácil. Si es demócrata, esta misma noche, ¿para qué esperar a mañana? Todo lo demás será una estafa. 

©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

domingo, 12 de julio de 2020

Madre… ¿para qué sirve un rey?



 

A dos príncipes vi en persona, uno de lejos y otro de cerca, por culpa de un rey putero, que vi a dos metros a las cuatro de la mañana, sentí el terror de ver como un grupo de policías y guardias civiles nos apuntaban con las metralletas como si fuésemos terroristas, cuando éramos solo turistas despistados (escrito está en mi libro Caricias rotas)  El primer príncipe, fue después un rey que solo pensó en acaparar riquezas para su patrimonio personal a costa del pueblo, y en tirarse todo lo que se moviese. El segundo príncipe, lo conocí a menos de dos metros de distancia, era muy rubio y con ojos azules, tenía apenas ocho años, yo dieciséis. Las palabras, tan insultantes como soberbias, que escuché de aquel mocoso gritar a las personas que lo cuidaban, jamás las escuché en toda mi vida a nadie.  No creo, que aquel príncipe rubio, ahora que es rey haya cambiado mucho, tampoco lo sé, solo sé que yo pago de mi bolsillo manutención a cambio de nada.

 

La primera vez que vi un príncipe y una princesa, tendría unos trece años, y llevaba ya casi un año trabajando como botones en el hotel «Ses Sabines» de la bahía de Sant Antoni de Portmany, después de haber estado en el Hotel Excelsior.   Todavía, por aquel entonces, 30 de noviembre de 1973, España estaba bajo la bota del dictador, y dos príncipes extranjeros: Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia, estaban haciendo su gira promocional por España, al tiempo que ensalzaban la figura del dictador golpista y genocida Francisco Franco. 

 

Salió un día soleado, y aunque había salido la noticia en el Diario de Ibiza, la mayoría de los trabajadores del hotel no sabíamos nada. Nos enteramos por el director:

 

—Hoy es un gran día, visitan nuestra isla Sus Altezas Reales los príncipes de España, y es intención nuestra que el hotel esté bien representado por sus trabajadores…

 

Tras darnos un discurso «patriótico» De aquella reunión salimos todos los trabajadores del hotel con una banderita, franquista sin pollo; pero franquista, al fin y al cabo.

 

—Ahora todos a mostrar nuestro gran cariño a los futuros reyes de España —nos dijo el director, mientras yo miraba aquel trozo de plástico pegado a un palito de madera de mal pino.

 

Teníamos dos horas libres, y muy contentos, sin saber muy bien el motivo, nos encaminamos hacia la avenida doctor Fleming, uniéndonos a los trabajadores de otros hoteles, algunos coreando antes de llegar, las consignas que les habían dado sus jefes:

 

¡Viva España!

¡Viva Franco!

¡Vivan los príncipes!

Yo era muy consciente del «cariño» que tenía mi madre a los príncipes, al dictador, y no sé si lo pensé o no, pero lo cierto es que, sin tener miedo a la posible regañina de mi madre, como pude me deshice de aquel plástico, dejándolo entre las palmeras del Paseo Marítimo. No resultaba difícil escabullirse, y eso hice. Atento al reloj, me largué a mi casa sin formar parte de aquella parafernalia, seguro de que mi madre aplaudiría mi acción, conociendo sus ideas republicanas. Al llegar a mi casa, contra todo pronóstico, mi madre me riñó duramente.

 

Todavía existía mucho miedo en aquellos postreros años de la dictadura, que creíamos agonizante, y como los Pokémon, evolucionó para cambiar algo, para que todo siguiese igual, la dictadura perfecta, aquella que sus víctimas llegan a creerse que viven en democracia.   Nuestras ideas de libertad se dejaban para la intimidad, como el catalán de Aznar, cual judíos conversos en tiempos de la Inquisición.

 

Al final, supe que estaba orgullosa de mí y como en otras ocasiones terminamos hablando de nuestras cosas y surgió la pregunta sobre la cuestión:

 

— Madre… ¿para qué sirve un rey?

 

Ella me señalo un rincón, en el cual había colocado un jarrón con flores artificiales, viendo que no comprendía lo que me quería decir, se acercó al florero y cogiéndolo me lo puso cerca de la nariz para que oliese las flores, que al ser artificiales…

 

—No huelen, son flores que no sirven para nada, solo adornan… pero no cuestan prácticamente «cuartos», si me costarán un solo duro más de lo que pagué para comprarlo, o tuviese que quitarles pan a mis hijos para mantenerlo, ya la habría tirado a la basura.  Un rey no sirve para nada, un rey es alguien que se le paga toda su vida para que haga de holgazán, por haber nacido de un determinado útero. Y se le paga y mucho, a pensar no da ningún provecho a la nación. Puede ser bonito para mucha gente, muchos de los han ido hoy a aplaudir, estarán realmente emocionados y recordarán este día durante muchos años.  Pero, hijo mío, cuando termine la visita volverán a sus trabajos, a echar 14 horas diarias por un sueldo que no les da para vivir (era lo que se trabajaba entonces en los hoteles). Y aunque no puedan comer ellos gritarán con entusiasmo ¡Vivan los príncipes y viva Franco! Estas flores que no cuestan un real, adornan más que los reyes nos cuestan una fortuna, un rey solo sirve para arruinar un país, como decía tu padre: con ningún rey los pobres nos hemos hartado, como mucho hemos hambreado...

 

Miré el reloj cuando el griterío y los vivas iban bajando de volumen. Salí corriendo de nuevo hasta el Paseo, recobré la banderita franquista y me uní al resto de compañeros.  Media hora más tarde me incorporé a mi puesto de trabajo y durante los próximos días tuvimos que recuperar las horas perdidas dando gritos de admiración a unos príncipes impuestos por un asesino. 

 

Llamaba la atención, según decían, que él, soberbio, ni miraba a la gente, y ella, según dicen, movía la mano como si la tuviese tonta.

 

   Mis compañeros, entre tanta multitud y emoción, por haber visto unos príncipes, «tan guapos» no se habían percatado de mi ausencia.  Todos gritaron enfervorizados, sin pensar en cómo vivían, diciendo lo guapo que era el príncipe y lo bien vestida que iba la princesa. Mientras yo pensando ¿para qué sirve un rey? recordando las palabras de mi madre.

 

Cuarenta y siete años después, todavía hoy me sigo preguntando para qué sirve un rey aparte de para vivir a cuerpo de rey y saquear las arcas públicas. La comparación con el florero la he pensado en muchas ocasiones; pero no me convence, a pesar de la sabiduría campesina de mi madre:

 

 En el florero se gastaba mi madre 3 duros y duraba años, no servía para nada, era un estorbo que no tapaba ni el hueco en que, estaba, pero tampoco requería mucho gasto de mantenimiento, tres duros y pasar el trapo de vez en cuando.  Mientras la monarquía, un rey hay que estar pagándole de por vida, a él y a su familia, sea listo o tonto, honrado o ladrón.  Con lo que recibe, con lo que nos cuesta la monarquía, más de 500 millones de euros anuales, podrían comer muchas familias, habría para pagar todos los desmanes de esta pandemia que está todavía arrasando España, y de la que nos va a costar salir. Por si esto fuese poco, todas las navidades se cuela en nuestra casa siguiendo la costumbre del dictador que le apadrinó, así que en mi casa debo estar atento y apagar el televisor unos minutos antes de las nueve para que no me fastidie las navidades, que termina fastidiándomelas, porque luego todas las televisiones se tiran una semana emitiendo «sus sabias palabras» que otros le han escrito y él se ha limitado a leer, sin venir a cuento, y que hablan de honradez y conductas ejemplares.

 

 

A estas alturas del siglo XXI, con dos reyes y dos príncipes sufridos, me sigo preguntando:

 

 ¿Para qué sirve un rey?


©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

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