lunes, 26 de octubre de 2020

La quema de libros o la fobia de los retrogrados a la Cultura

 



La quema de libros ha sido una constante en la historia de la humanidad desde tiempos inmemoriales.

Tal vez, la primera y más famosa, fue la de la Biblioteca de Alejandría, con más de 20.000 rollos ejemplares, perdiéndose el 75% de la literatura, filosofía.

En China, en el 2013 A.C. se mandaron destruir todos los libros excepto los de medicina, agricultura o profecías.

España no ha sido ajena a esa barbarie, en el año 1500 el cardenal Cisneros mandó quemar todos los libros escritos en árabe, y durante más de 400 años, la inquisición fue quemando todos aquellos que pudieran ser considerados herejía, entre ellos, algunos, por el mero hecho de haber sido escritos por mujeres.

Españoles fueron también, por orden de fray Juan de Zumárraga quienes quemaron todos los escritos, códices e ídolos de los aztecas y años más tarde también los códices de los antiguos mayas.

La Alemania nazi, la Italia fascista o la España franquista, no se quedó atrás, siendo masivas las quemas de libros, no sólo por las autoridades fascistas, sino también por parte los propietarios ante el miedo a que la represión pudieran encontrarlos en sus casas. Siendo la más famosa quema de libros fue la conocida como el «Bibliocausto», millones de libros fueron quemados el 10 de mayo de 1933 bajo la coordinación de Joseph Goebbels, en 22 ciudades alemanas. Según W. Jütte, se destruyeron las obras de más de 5.500 autores.

Durante la guerra incivil, en las tres semanas que siguieron al golpe de Estado, se quemaron miles o millones de libros y documentos en ambas zonas, tanto por sus propios dueños como por los adversarios políticos. Después, prácticamente sólo en la zona controlada por los golpistas, siendo la quema de libros considerado un acto de «exaltación patriótica». Casas particulares, bibliotecas, universidades, librerías fueron objetivo militar.

Libros de autores Vicente Blasco Ibáñez, Benito Pérez Galdós, Federico García Lorca, Antonio Machado, Neruda, e incluso Miguel de Unamuno, que apoyó a los sublevados inicialmente, y que después según las últimas investigaciones fue asesinado por los mismos, perecieron en las plazas en hogueras públicas.

En bibliotecas, se comenzó la quema  con la Bibliotecas de A Coruña el 19 de agosto de 1936, tan sólo un mes después del golpe de Estado, quemando, también el Centro Cultural Germinal y el Casares Quiroga. Después, prácticamente todas las ciudades españolas sufrieron el expolio y quema, destacando las de Córdoba, Palma, Cáceres, Tolosa o Logroño.

Casos parecidos se dieron en Argentina, durante la dictadura de Videla, más de medio millón y medio de libros fue quemados en un sólo día, el 30 de agosto de 1980.

Durante la guerra del Golfo, tras la entrada de las tropas americanas en Bagdad, en abril de 2003, con los militares americanos, como testigos cómplices, fueron destruidos varios centros culturales, entre ellos la Biblioteca Nacional de Bagdad y el Archivo Nacional de Iraq. Sólo en este archivo fueron quemados más de 10.000.000 de libros y documentos.

En fin, nunca sabremos todo lo que se perdió, porque, por desgracia, no fueron hechos aislados, sino, en menor escala, tuvo sus réplicas en todos los países del mundo a lo largo de la historia.

En mi novela Magdalenas sin azúcar, como no podía ser de otro modo, por la época en que transcurre, se habla de libros y de la quema de los mismos, aquí dos breves extractos:

Extracto 1

«Nunca le habían conocido novia hasta el punto de que, hasta su propio padre, lo consideraba un muchacho raro.

—Cualquier otro ya habría tenido veinte novias, es que no vas ni de putas —le recriminó su padre—, sólo de borracheras. ¿No te llama ninguna muchacha la atención?

—¿Para luego acostarme con putas, como hacía usted?

—Es lo que hacen los hombres, los de verdad. Es lo que mueve el mundo y lo que necesitas, más que los cuartos. Un día voy a quemar todos los libros…

—Me tendrá que quemar a mí con ellos.

—Tú tontea, que soy capaz de quemarlos contigo dentro, todo antes que tener a un hijo marica.

—Yo no soy marica.

—¿Entonces qué coño eres? ¿Un flojo? Para eso metete a cura, ¿por qué te escapaste del seminario, para estar como un monje de clausura entre libros o borracho entre gente baja?

—Para hacer lo que me dé la real gana, y esa gente, que usted llama baja, es la que le da de comer, a usted y a todos los vagos como…—no terminó la frase Felipe.

Su padre alzó la mano, pero se contuvo, recordando la amenaza de su hijo, tras escapar del seminario.»

Extracto 2

«No eran libros subversivos, ya se había encargado María de quemar o esconder concienzudamente los mismos:

—Hasta Tormento, Marianela y Miau, de Pérez Galdós, estuve a punto de quemar, del miedo que tenía –se quejó María, al entregar Niebla, de Unamuno a la muchacha. La lectura también tenía algo de clandestino, cuando se lee a luz de un candil.»

©Paco Arenas  

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viernes, 23 de octubre de 2020

Carta abierta a Pablo Casado (presidente del PP)

 

Según los medios ha dado un discurso memorable, digno de Cánovas del Castillo, no le digo de Emilio Castelar, que era mucho mejor que Cánovas del Castillo, y además era republicano, y usted es muy monárquico,   no quisiera ofenderle, porque tan demócrata usted no es, ni pretende serlo.

Bien, señor Casado, ha dado un discurso que parecía un demócrata de verdad, casi como si fuese un señor de derechas francés o  alemán, al que le repugna el fascismo y jamás llegaría a acuerdos con ellos, y que bajo ningún concepto permitiría que los fascistas condicionasen de manera tan clara las decisiones políticas allá donde gobierna su Partido, ya sea en Andalucía, Murcia o Madrid, afortunadamente, bien es cierto que no ocurre eso en Castilla y León, o Galicia, pero en los tres territorios mencionados, su partido siendo el mayoritario es la marioneta de el partido fascista, y en el caso de Madrid, cualquier demócrata tendría muchas dudas en discernir quien es más fascista si Rocío Monasterio o Isabel Díaz Ayuso.

Sí, dicen que ha dado un magnifico discurso como si fuese demócrata, enhorabuena.   Ahora le toca, como a la mujer del Cesar, serlo. De lo contrario ese gran discurso, será tan falso como su carrera universitaria  y su máster y dará la impresión de que alguien más inteligente que usted se lo ha escrito para que parezca que realmente siente lo que ha dicho.

Así que me permito algún consejo, disculpe mi atrevimiento:

Para empezar, dígale a Isabel Díaz Ayuso, que no obedezca a los nazis, a los que, según ha dicho, no quiere parecerse. Dígale que deje de poner en riesgo a los madrileños y españoles con sus políticas inspiradas por la extrema derecha nacional e internacional, en Trump y Bolsonaro, eso no es de personas demócratas ni decentes, tampoco de aquellas que tengan un mínimo de ética moral.   Con esas políticas a quien realmente perjudica es a los madrileños y a esa España de la que tanto presume.

Dígale al alcalde Martínez Almeida que deje de actuar a las órdenes del nazi Ortega Smith, para el cual las víctimas del franquismo merecían ser asesinadas. Restituya las placas con el nombre de las 3000 personas asesinadas que estaba en el cementerio de la Almudena y que, como la placa a Largo Caballero, fue arrancada martillazos, como en tiempos del genocidio franquista y a Andrea Levy, que deje lo que esté tomando, no da buena imagen.

No basta con pronunciar un discurso que parezca demócrata y, debería intentar serlo y pasar a los hechos y demostrar que ama tanto a España como dice, sin ponerle zancadillas a nuestra patria. Soy consciente que es tarea harto difícil para usted. Sin embargo,  debe intentarlo, España merece tener una derecha civilizada y europea.

Para empezar, deje de ir a Europa para impedir que lleguen a España los fondos europeos, no vaya ser que le den la nacionalidad holandesa, porque lo que ha intentado en dos ocasiones, no perjudica al Gobierno, sino a los españoles, y eso, señor Casado, se llama traición a la Patria.

Arrime el hombro, España, Europa, el mundo sufre una gran pandemia, en casi todos los países democráticos, gobierno y oposición están unidos y remando en el mismo sentido. Ayude y no intente torpedear cualquier iniciativa, y en lugar de insultar aporte ideas, reúnase con el presidente y con el vicepresidente si es necesario. Hable y escuche, dialogue, que hablando se entiende la gente. Lo importante es intentar salir del atolladero en el que estamos en las mejores condiciones.

El Corona Virus no distingue de ideologías, ni de razas ni de nacionalidades. Ser PATRIOTA, ahora es ayudar a derrotar al virus. Reforzar la sanidad pública, y las ayudas sociales.

Sea demócrata no impida la renovación del Poder Judicial, que está en manos de su partido, pero que ya lleva más de dos años caducado, y ese yogurt no es capaz de comérselo ni Arias Cañete.

España necesita equipararse a Europa, necesita patriotas de corazón y no patriotas de trapo con banderas en el balcón y caudales en paraísos fiscales, como el rey emérito y muchos miembros de su partido, a   los delincuentes no se les puede subir a los altares, ni mucho menos poner trabas para que vayan a los tribunales a rendir cuentas ante la Justicia.

Y si alguna vez, existe la posibilidad y los españoles deseamos avanzar en democracia e instaurar una República, no tenga miedo, los republicanos somos demócratas y no nos comemos a nadie. Merkel o Macron son republicanos y de derechas, y hasta el fascista de Trump, es republicano, bueno no, Trump es un fascista, sin más,  como Abascal, y usted debe aspirar a ser un demócrata de verdad. Es cosa de tiempo, que sea su discurso el primer intento.

P.D. Enhorabuena por su discurso, ahora de las palabras a los hechos, que si quiere puede. Imagine pasar a la historia como el líder de la derecha que tiró por la borda su pasado franquista para convertir a la derecha española en un partido equiparable en modo, fondo y formas, a cualquier partido democrático europeo.

Me despido, como siempre lo hago:

Salud para todos y si es posible, República para España.

Este que lo es:

Paco Arenas Paco Arenas autor de Magdalenas sin azúcar

 Los manuscritos de Teresa Panza

 Esperando la lluvia-Cuentos al calor de la lumbre 

y  Caricias rotas  

martes, 22 de septiembre de 2020

La valla ("apartheid" en Madrid)

 


Levantaron una valla, dividiendo la ciudad entre ricos y pobres, tapando su mezquindad con banderas, siempre fue así, a más corrupción o tiranía, más metros de banderas, Como ya no podían culpabilizar a las mujeres,  culpabilizando a las víctimas, a los pobres, a los inmigrantes, con desdén e ineptitud. No pusieron rastreadores, ni médicos, y pusieron capellanes y policías.

 Buscaron cómplices a los que luego echar la culpa, en nombre de la cooperación, la monarquía y el "interés general", y el primer ministro cayó en la trampa o fue cómplice, accedió a las propuestas de esos aprendices de Huxley y su "Mundo feliz" o de Orwell y "1984" o esa serie inspirada en ellos, de la reaccionaria Antena 3,  dijeron que iban a acordar soluciones, y sólo acordaron  poner banderas, policías y capellanes, donde debían haber puesto médicos y rastreadores.

En "Parásitos"  el rico parásito dicen que los pobres huelen a pobre, al olor a Metro, ayer una parásita decía que no había olor más molesto que el Metro después de las tres de la tarde. Quienes  se reunieron ayer, no van en Metro, por eso acordaron poner policías y no vagones de Metro, donde todas las mañanas, antes del alba, los obreros hacinado se meten en los vagones, hombro con hombro con hombro, aliento con aliento, si no trabajan no comen, y van a los barrios ricos  a servir a los del otro lado de la valla, mientras las miradas  de la policía, amenazan, evitando cualquier fuga del camino marcado,  mostrándoles con sus armas que podría ser peor.

Han puesto policías, donde debían poner médicos, los gobernantes se gastaron, lo que no robaron, que lo que roban a buen recaudo lo ponen. No hay dinero para médicos, tampoco para maestros, lo que no roban, se lo gastan  en policías.

Todas las tardes, los obreros cruzan la valla en vagones atestados, con olor a sudor de regreso a sus casas, llevando los virus de los barrios ricos a sus pobres casas.

Entre banderas los gobernantes brindaban con vino y rosas, tapaban con banderas su mezquindad, sin ninguno mencionar que en Madrid, como antaño en Sudáfrica  o en Palestina, ahora, en Madrid, imponían el "apartheid"

Y pusieron policías y capellanes, donde debían poner médicos, maestros, vagones...

©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

domingo, 30 de agosto de 2020

💚El churro, la pesadilla y los francotiradores invisibles (La escuela en tiempos de pandemia)

 


Dice Alejo Vidal-Quadras, uno de los fundadores de VOX que:

 «Una posible solución para bajar las ratios profesor/alumno para combatir la pandemia es recurrir a los profesores jubilados que gocen de buena salud y que estén dispuestos de forma voluntaria a reforzar las plantillas de escuelas e institutos. Es curioso que nadie lo haya pensado.»

Yo lo vería, no como solución para bajar las ratios profesor/alumno, sino para bajar considerablemente la cifra de profesores jubilados y así ahorrar al Estado unos cuantos milloncejos, o en su defecto aplicarlos para regalárselo al rey emérito o demérito.

Realmente, lo que propone tan «insigne» político es un churro mal frito y pringoso, con los buenos churros que hacen mis paisanos.

Decir por decir, porque yo, al igual que la mayoría de los tertulianos de la tele, no tengo ni puta idea de cómo solucionar esto, ni me pagan para atacar o defender al gobierno, ni por defender o defender al demérito. Así que no hagáis mucho caso, pero tengo mi opinión sobre el regreso a la escuela y demás:

La que se avecina no es una comedia de risa de ficción televisiva.

Si yo fuese profesor, no dormiría por las noches, si fuese abuelo tampoco. Toda la responsabilidad, o la mayor parte, cae sobre ellos, y además exponiéndose a  «que no le pase nada a mi niño/a, porque sino te vas a enterar».

La verdad es que a nivel global nos enfrentamos a un dilema aterrador, y a mí nunca me gustaron, ni me gustan las películas de terror, pero, la teoría es clara y aterradora. En muchos casos, son los abuelos (población de riesgo) los encargados de cuidar a los nietos mientras los padres trabajan ¡Madre del amor hermoso! ¿Cómo se les puede quedar el cuerpo a esos hijos que no les ha quedado otro remedio que recurrir a sus padres para cuidar de sus hijos, si se cogen el virus coronado, que ya sabemos que, de todos los virus, los coronados son los peores, y que aunque algunos huyan a paraísos fiscales o emiratos árabes, otros se quedan a fastidiar…

Vamos por partes:

Se abren las escuelas, y los padres trabajan, tienen la suerte de tener trabajo, y no son como Kiko Rivera, que dice que prefiere los 700 euros que arriesgar a su familia, ¡manda huevos! (Un millonario con dinero hasta en la calva, y cobrando 700 €, mientras disfruta de vacaciones de lujo, mientras muchos las pasan canutas). Razón, por la cual, si los padres trabajan, sino se abren las escuelas, ¿quién los cuida?

Respuesta: La principal población de riesgo, los abuelos.

Por tanto, es preciso abrir las escuelas, al menos de primaria, secundaria y Universidad, en mi opinión se deberían dar online de manera provisional.

Se abren las escuelas, cumpliendo lo dispuestos ratios de 15 alumnos por profesor:

 En una de esas burbujas de 15 alumnos, se detecta un caso o dos de Corona Virus:

¿Cuántas personas deberían guardar cuarentena?

Respuesta: Un churro de personas:

 Los 15 alumnos, más la familia de esos 15 alumnos y sus contactos.

Los maestros de esos 15 alumnos, y los familiares de esos maestros.

Los abuelos de esos niños, que siguiendo la lógica del principio... terror puro y duro.

Es cierto,  la educación es el principal derecho de las personas, un derecho al que no se puede ni se debe renunciar.

No es menos cierto, que sin trabajo no se puede avanzar, y los pobres no pueden comer, los ricos siempre podrán hacer lo que Kiko Rivera, con buenos abogados, los 700, no les faltan. Que la economía no se paralice es primordial, pero sin salud, no hay economía posible.

 Es cierto que eso lo sabemos todos, como sabemos que las presiones empresariales provocaron que la llamada desescalada se acelerase vertiginosamente, priorizando la economía sobre la salud. Dicha aceleración en la desescalada dio a muchos o a todos,  la falsa sensación de que el virus de la Corona, era un mal del pasado, aunque oficialmente se dijese que estaba entre nosotros...

 Se abrieron fronteras, terrazas, discotecas y los burdeles, ni siquiera se cerraron hasta hace dos semanas.

Para justificar que se estaba priorizando la economía en detrimento de la salud, se nos dijo que el bicho era estacional, que lo único, era llevar mascarillas y lavarse mucho las manos. Por poner un ejemplo personal, a mitad de julio, fui a Madrid para una semana, me vine al día siguiente, en toda España era obligatorio el uso de la mascarilla, menos en Madrid.

El mensaje era ese, vivir, volver a vivir, pero con mascarilla.

Y claro,  llenamos terrazas, discotecas, y los usuarios de burdeles, siguieron su rutina de compra de carne humana cruda a precio de lechal. En las terrazas nos reuníamos hasta diez personas, a charlar, reír, beber y comer, y en las discotecas a bailar, ligar y a ser posible algo más, a partir del tercer cubata, ni mascarilla ni condón, y el bicho de francotirador desde los labios más hermosos disparando sin control. 

Y no pasaba nada, y cuando Fernando Simón dijo aquello «si no vienen los ingleses y los belgas, mejor para nosotros», ¡madre mía la que se armó!  No pasaba nada, el número de contagios se multiplicaban, pero era principalmente entre los jóvenes, la mayoría eran asintomáticos…AUNQUE, con ganas de divertirse, de viajar, de beber, y como estaban bien, viajaron por toda España y visitaron a sus abuelos en el pueblo, en las residencias…

¡Ay! Yo no sé, (repito) soy un ignorante, tanto como los tertulianos de la tele, aunque, a mí no me pagan y al igual que ellos tampoco aporto soluciones, porque ni ellos las tienen ni yo tampoco.

Yo sólo sé que no sé nada, o como diría Vidal-Quadras «Es curioso que nadie lo haya pensado», ¡ah bueno!, que sí, que lo dijo un tal Platón sobre un tal Sócrates. O sea, que si los sabios no sabían nada…

Alguien que sí sabe, y por sabio lo tengo, un profesor amigo mío, me escribió en junio y anoche:

«Yo propongo otra cosa para bajar diferente a Vidal-Quadras:

Como hay que reducir la ratio (número de alumnos por aula), eliminar, mientras dure la pandemia, las áreas de Educación Física, Plástica,  Religión y Música. Los profesores de estas áreas pueden dar clases de Matemáticas, Lengua Castellana y Conocimiento del Medio o inglés, si lo saben. Ello no quita el que se contraten más profesores. Si el máximo de alumnos va a ser de 15  ¿Qué haces con el resto? Que se ocupen estos profes de ellos.

Yo creo que las áreas eliminadas (si protestan los curas y obispos) se pueden dar online, como se hizo durante la pandemia. También se podría eliminar entre media y una hora la estancia del niño en el cole.

La Ed. Física y la música pueden ser un foco de contagio.

Se pueden ponen mamparas de plástico entre las mesas de los alumnos.

Me estoy refiriendo a E. Primaria.»

La Sra. I.D.A.(Isabel Díáz Ayuso)  habla de contratar a 11.000 profesores en Madrid. Pero es que la plantilla actual es bastante inferior a ese número. Creo que ni llegan a 9.000.»

Los profesores, como mi amigo, si saben, pero no son ni escuchados, y menos en Madrid, donde la principal medida para curar el COVID es contratar curas en los hospitales y despedir sanitarios.

Y así parece,  que, salvo los profesores, (y a esos nadie hace caso, porque cuesta dinero hacerles caso) nadie sabe nada, ni siquiera quienes deberían saber.  No obstante, todos opinamos y creemos tener la verdad absoluta; sin embargo, me temo, que todos los virus coronados y todos los tertulianos, están parapetados como francotiradores, para dispararnos, unos con sus virus, otros con sus mentiras…

❤️💛💜Otro día hablaré lo nada que sé sobre los llamados "ocupas", y quienes están cobrando una pasta gansa por ese suculento negocio; pero, yo sólo sé que no sé nada…, que tampoco es moco de pavo, y no es exactamente como Telecinco y Antena 3 lo dicen a sueldo…

©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

domingo, 23 de agosto de 2020

La caverna periodística y la ciénaga

Sobran las palabras, falta la ética periodística

Sobran las palabras, sobra caverna, falta ética periodística:

El Inmundo

La Sinrazón

El Abecedario

Prisión Digital

La gaceta de cuernos

OK-inda

Tertulianos de la caverna de todas las televisiones públicas o privadas, algunos sin título de periodistas, pero si de corrupción y con máster en sustracción de cremas y perfumes...

Si hablan del demérito: grandes servicios a España, sólo de corrupto de cintura para abajo, algo que afecta a su ámbito privado, es un hombre y ellas unas fulanas despechadas. No dicen que a ellas las pagamos todos los españoles con nuestro dinero, y que además de mantenerlo y seguir manteniéndolo a cuerpo de rey tiene cientos de cuentas con cientos de millones en paraísos fecales, según una de sus amantes, dinero que pertenece a los españoles (los impuestos se pagan) y los impuestos los pagamos todos los españoles menos los corruptos PATRIOTAS DE TRAPO, con cuentas en paraísos fecales.

 

Si hablan de la gestión de Isabel Ayuso, esa incompetente que se quejaba del mando único, por "usurpar" el Gobierno competencias, y que gestionaba y gestiona como el culo ella y ahora se queja de haber dejado la gestión de la pandemia a incompetentes como ella, escapándosele de las manos de forma dramática por segunda vez, ahora exige que de nuevo se haga cargo el Gobierno del caballo descontrolado y loco que ha espantado ella.  Ellos los periodistas de la caverna, también dicen que, si la pandemia es caballo desbocado es por culpa del Gobierno.

Si hablan de la vuelta al "cole" critican la imprevisión del Gobierno, y sí algo hay, en este gobierno y en todos los del mundo, pero da la casualidad que Madrid es la única "comunidad autónoma", provincia de España, que no ha elaborado ningún protocolo de actuación, y pide al Gobierno Central que haga lo que el Gobierno de Ayuso se ve incapaz de actuar por incompetencia, pero los tertulianos  de la caverna, le echan la culpa al gobierno central.

Si hablan de (Marisol) Pepa Flores, ella que fue un símbolo y un ejemplo, a la cual lo gerifaltes franquistas la obligaban a desnudarse, siendo una niña, por rebelarse contra ellos, y tomar conciencia, la tratan de todo, incluso la llaman fea. Manda cojones, que ese sea uno de los argumentos de la caverna. Siendo que hay mucha más dignidad en cada una de las uñas que se corta ella, que, en ese inMundo periódico, que además blanquean a asesinos como Millán Astray.

Si hablan de Podemos, y de su caja de solidaridad, ellos, los cavernícolas a sueldo de la monarquía y de mafias diversas, hablan de "CajaB", como si fuese la Caja B de la mafia Genovesa, de M.Rajoy.

En cuanto al acoso criminal, continuado, diario de más de tres meses a una familia, no solo no lo condenan, sino que lo fomenta y señalan hasta a dónde se van de vacaciones.

La prensa de la caverna, forma parte del mismo estercolero de este podrido Régimen instaurado por un dictador, hace más de ochenta años, Régimen al que se le dio una capa de pintura, para hacer ricos a todos los corruptos, que en algunos casos decían ser de izquierdas.

España no puede seguir viviendo entre basura, es necesaria una limpieza del estercolero, un proceso constituyente que limpie los cimientos democráticos, a los cuales, y que como ciudadanos tenemos derecho.

 ©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

jueves, 20 de agosto de 2020

Acosadores ¿Fiscalía estás ahí?

 

Aunque, también habría que preguntar si hay neuronas inteligentes en la cabeza de los acosadores y si España es un país democrático o el apéndice de una dictadura criminal fascista.

Lo que está ocurriendo no tiene nombre, ni se ha conocido nada igual desde la muerte de dictador. Los miserables que argumentan los escraches del pasado contra los desahucios como justificación, o hablan de jarabe democrático son unos miserables, cómplices o instigadores de delincuentes.

Mientras que los ACOSADORES, siendo que son tan sólo títeres de cuerda sin voluntad, en manos de patriotas de trapo, líderes fascistas y periodistas a sueldo de las cloacas inmundas, que los manejan como eso, marionetas.

Los famosos escraches del pasado, se llevaba a cabo buscando cambiar leyes injustas y mostrar al mundo que eran acciones criminales que los bancos les robasen la casa a las familias por no haber podido pagar alguna cuota, por culpa de que la mafia política y empresarial diseñasen una gran estafa a las clases populares a la que llamaron crisis. Los escraches se llevaban a cabo de manera puntual, y la policía actuaba de manera contundente, también la fiscalía. Ahora grupos de fascistas violentos, de manera continuada, llevan más de tres meses acosando a una familia, niños menores incluidos.

 

¿Qué pensaría quienes les apoyan si les ocurriera a los instigadores en sus casas y a sus familias?

El acoso, que sufre una familia con tres niños, con independencia de su ideología, no busca cambiar las leyes injustas, ni siquiera cambiar ley alguna. Sino hacer la vida imposible a unas personas, por el simple hecho de pensar diferente. Llegando a amenazar a niños menores de cinco años.

Esto es fascismo por parte de quienes manejan los hilos de las marionetas que llevan a cabo el acoso y falta de neuronas de quienes llevan a cabo el acoso. Y la fiscalía y la policía, en los países democráticos, actúa o debería actuar.


 ©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar


martes, 4 de agosto de 2020

Patriotismo, dignidad y generosidad: valores que no tienen los reyes


Escribió Ramón del Valle Inclán tras la huida de Alfonso XIII:

«Los españoles han echado al último Borbón, no por Rey sino por ladrón».

Entonces la prensa reaccionaria lo presentó como un acto de patriotismo, más que como una fuga de España para evitar ser juzgado por ladrón y por el informe Picasso, que costó la vida a miles de jóvenes españoles.

Casi 90 años después, un rey impuesto por un dictador, tras un golpe de Estado, huye con un montón de millones en los bolsillos, la prensa y los partidos monárquicos, incluido parte del PSOE, lo presentan como acto de generosidad y patriotismo. Mientras que él dice que se marcha por dignidad y amor a España. Sin embargo, salvo Amadeo de Saboya, al menos que se demuestre lo contrario, y Felipe de Borbón abdique devolviendo la Soberanía al pueblo español, ninguno de esos valores ha tenido ningún rey español y dudo que lo llegue a tener.  Los borbones han huido varias veces de  España,   pero nunca devolvieron los millones.


Generosidad y amor a España:

Devolver lo que se lleva, España lo necesita, devolver la Soberanía Nacional al Pueblo español.

Patriotismo:

Ponerse bajo la ley de los tribunales españoles en igualdad de condiciones a cualquier otro y devolver la Soberanía Nacional al Pueblo.

Dignidad:

Quien carece de ella, no puede apelar a ella, presuntamente no la tiene, del mismo modo, que, si el pueblo español no exige sus derechos como ciudadanos, no será un pueblo digno de ser llamado como tal, por muchas banderas que ponga en sus balcones o mucho que grite: «Soy español, español, español». La Soberanía Nacional pertenece sólo al pueblo, al pueblo español la de España, no a una familia, y al pueblo de Puerto Rico, la de Puerto Rico, no a una potencia imperialista como Estados Unidos.

Patriotismo de verdad, dignidad y generosidad:

Dar la oportunidad de que los españoles podamos elegir de manera democrática, por primera vez en 83 años, a nuestro jefe del Estado.

Lo demás, es y será una estafa y una traición a España, por parte de la monarquía y sus cómplices.


©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

jueves, 23 de julio de 2020

El señor y la señora Smith, el gobierno y el holandés errante, ¿por qué nos llaman imbéciles?




No es lo mismo que un holandés errante, enemigo de los intereses de los españoles, te llame imbécil, que alguien que se supone que es español y les interesa la democracia y España.

Que el holandés Pablo Casado defienda la continuidad de la monarquía que por dicha cuestión diga que es beneficioso para España y los españoles que el  señor y la señora Smith vivan a nuestra costa viviendo a cuerpo de rey, sin rendir cuentas ni justificar sus actividades, muchas bajo sospecha, digamos que me la trae al pairo, porque lo más auténtico de Casado es su máster, y todos sabemos que es falso.

Lo peor, es que un gobierno o parte de él, defiendan la continuidad de una asociación encabezada por el señor y la señora Smith, y que varios miembros del mismo nos llamen o tomen por imbéciles, eso es intolerable y vergonzoso. Y que, en lugar de aclarar la cuestión de la luna de miel, y otros negocios,  de dichos personajes, digan que eso pertenece al ámbito privado, es cuanto menos vergonzoso e indignante para cualquier persona con un mínimo de decencia y sensibilidad democrática. 

 Más grave, que se mantenga la total opacidad sobre sus «negocios» e ingresos. Pero lo peor, es que digan las mismas idioteces que el holandés errante, y le copien el discurso, diciendo que  la organización que encabezan el señor y la señora Smith, ha sido votada por los españoles, y eso el polígrafo dice que es MENTIRA, siendo todavía más falso que el máster del holandés errante.

Que me mienta un holandés anti español, como Pablo Casado, me importa un pepino, que me quiera tomar por imbécil un gobierno, que dice ser democrático, y al que de una forma u otra, apoyo, me toca los bemoles.

Sí, son demócratas, decentes y realmente les importa España más que al holandés errante y al señor y la señora Smith o a su demérito padre. Aclaren todas las circunstancias que rodean a dicha organización, en muchos casos PRESUNTAMENTE delictivas y poco ejemplares, y si hay hechos delictivos, sean juzgados con arreglo a legitimidad democrática, porque ya sabemos que la ley en España es maleable y más en manos de los jueces españoles.

Solo se espera de un gobierno legítimo y presuntamente de izquierdas, que actúe como tal, y sometan a la decisión de España, si desea o no mantener a cuerpo de rey al señor y señora Smith, pero siempre sabiendo dónde va el dinero que sale de nuestros bolsillos, tan necesario para otros menesteres como la Sanidad y la Educación.


©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

jueves, 16 de julio de 2020

El discurso que debería dar el ciudadano, no electo, Felipe de Borbón, y que, a no ser que sea demócrata, nunca dará


El discurso que debería dar el ciudadano Felipe de Borbón y que nunca dará:

El ciudadano Juan Carlos de Borbón, será obligado a devolver a las arcas públicas los cientos o miles de millones de euros que tiene en diversos paraísos fiscales. A continuación, de inmediato, siguiendo sus propias palabras, será juzgado como cualquier otro ciudadano, sin llevar a cabo el costoso  paripé interpretado por políticos corruptos y fiscales al servicio de la monarquía, no de la Justicia, en juicios anteriores que afectaron en su día a miembros de mi familia.

Por otra parte, para evitar tentaciones, en un ejercicio de transparencia, a partir de hoy, todos los españoles seremos iguales ante la ley, siendo todos los ciudadanos de este país, susceptibles de ser juzgados sin aforamientos ni blindajes de ningún tipo ante la ley.


Y tal y conforme dije el pasado 16 de marzo, que renunciaba a la herencia de mi padre, así lo haré. Siendo que la Corona y la Jefatura del Estado es herencia suya, y de un sanguinario dictador. Yo, el ciudadano Felipe de Borbón y Grecia, renuncio a dicha herencia, a no ser que, mediante el libre ejercicio del voto ciudadano, los españoles, como pueblo soberano, que tienen derecho a ser,  decidan mediante referéndum, que la forma de Estado sea la monarquía. Si por el contrario, los españoles deciden que el único soberano es el Pueblo, acataré la decisión y me pondré al servicio de la República Española.

P.D. 
¿A qué tanto intento por justificar al hijo del demérito? Tertulias y políticos buscan la manera de llamarnos imbéciles sin que nos demos cuenta, que es la manera de llamarnos doblemente imbéciles.

La cosa está muy clara, y lo tiene fácil. Si es demócrata, esta misma noche, ¿para qué esperar a mañana? Todo lo demás será una estafa. 

©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

domingo, 12 de julio de 2020

Madre… ¿para qué sirve un rey?



 

A dos príncipes vi en persona, uno de lejos y otro de cerca, por culpa de un rey putero, que vi a dos metros a las cuatro de la mañana, sentí el terror de ver como un grupo de policías y guardias civiles nos apuntaban con las metralletas como si fuésemos terroristas, cuando éramos solo turistas despistados (escrito está en mi libro Caricias rotas)  El primer príncipe, fue después un rey que solo pensó en acaparar riquezas para su patrimonio personal a costa del pueblo, y en tirarse todo lo que se moviese. El segundo príncipe, lo conocí a menos de dos metros de distancia, era muy rubio y con ojos azules, tenía apenas ocho años, yo dieciséis. Las palabras, tan insultantes como soberbias, que escuché de aquel mocoso gritar a las personas que lo cuidaban, jamás las escuché en toda mi vida a nadie.  No creo, que aquel príncipe rubio, ahora que es rey haya cambiado mucho, tampoco lo sé, solo sé que yo pago de mi bolsillo manutención a cambio de nada.

 

La primera vez que vi un príncipe y una princesa, tendría unos trece años, y llevaba ya casi un año trabajando como botones en el hotel «Ses Sabines» de la bahía de Sant Antoni de Portmany, después de haber estado en el Hotel Excelsior.   Todavía, por aquel entonces, 30 de noviembre de 1973, España estaba bajo la bota del dictador, y dos príncipes extranjeros: Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia, estaban haciendo su gira promocional por España, al tiempo que ensalzaban la figura del dictador golpista y genocida Francisco Franco. 

 

Salió un día soleado, y aunque había salido la noticia en el Diario de Ibiza, la mayoría de los trabajadores del hotel no sabíamos nada. Nos enteramos por el director:

 

—Hoy es un gran día, visitan nuestra isla Sus Altezas Reales los príncipes de España, y es intención nuestra que el hotel esté bien representado por sus trabajadores…

 

Tras darnos un discurso «patriótico» De aquella reunión salimos todos los trabajadores del hotel con una banderita, franquista sin pollo; pero franquista, al fin y al cabo.

 

—Ahora todos a mostrar nuestro gran cariño a los futuros reyes de España —nos dijo el director, mientras yo miraba aquel trozo de plástico pegado a un palito de madera de mal pino.

 

Teníamos dos horas libres, y muy contentos, sin saber muy bien el motivo, nos encaminamos hacia la avenida doctor Fleming, uniéndonos a los trabajadores de otros hoteles, algunos coreando antes de llegar, las consignas que les habían dado sus jefes:

 

¡Viva España!

¡Viva Franco!

¡Vivan los príncipes!

Yo era muy consciente del «cariño» que tenía mi madre a los príncipes, al dictador, y no sé si lo pensé o no, pero lo cierto es que, sin tener miedo a la posible regañina de mi madre, como pude me deshice de aquel plástico, dejándolo entre las palmeras del Paseo Marítimo. No resultaba difícil escabullirse, y eso hice. Atento al reloj, me largué a mi casa sin formar parte de aquella parafernalia, seguro de que mi madre aplaudiría mi acción, conociendo sus ideas republicanas. Al llegar a mi casa, contra todo pronóstico, mi madre me riñó duramente.

 

Todavía existía mucho miedo en aquellos postreros años de la dictadura, que creíamos agonizante, y como los Pokémon, evolucionó para cambiar algo, para que todo siguiese igual, la dictadura perfecta, aquella que sus víctimas llegan a creerse que viven en democracia.   Nuestras ideas de libertad se dejaban para la intimidad, como el catalán de Aznar, cual judíos conversos en tiempos de la Inquisición.

 

Al final, supe que estaba orgullosa de mí y como en otras ocasiones terminamos hablando de nuestras cosas y surgió la pregunta sobre la cuestión:

 

— Madre… ¿para qué sirve un rey?

 

Ella me señalo un rincón, en el cual había colocado un jarrón con flores artificiales, viendo que no comprendía lo que me quería decir, se acercó al florero y cogiéndolo me lo puso cerca de la nariz para que oliese las flores, que al ser artificiales…

 

—No huelen, son flores que no sirven para nada, solo adornan… pero no cuestan prácticamente «cuartos», si me costarán un solo duro más de lo que pagué para comprarlo, o tuviese que quitarles pan a mis hijos para mantenerlo, ya la habría tirado a la basura.  Un rey no sirve para nada, un rey es alguien que se le paga toda su vida para que haga de holgazán, por haber nacido de un determinado útero. Y se le paga y mucho, a pensar no da ningún provecho a la nación. Puede ser bonito para mucha gente, muchos de los han ido hoy a aplaudir, estarán realmente emocionados y recordarán este día durante muchos años.  Pero, hijo mío, cuando termine la visita volverán a sus trabajos, a echar 14 horas diarias por un sueldo que no les da para vivir (era lo que se trabajaba entonces en los hoteles). Y aunque no puedan comer ellos gritarán con entusiasmo ¡Vivan los príncipes y viva Franco! Estas flores que no cuestan un real, adornan más que los reyes nos cuestan una fortuna, un rey solo sirve para arruinar un país, como decía tu padre: con ningún rey los pobres nos hemos hartado, como mucho hemos hambreado...

 

Miré el reloj cuando el griterío y los vivas iban bajando de volumen. Salí corriendo de nuevo hasta el Paseo, recobré la banderita franquista y me uní al resto de compañeros.  Media hora más tarde me incorporé a mi puesto de trabajo y durante los próximos días tuvimos que recuperar las horas perdidas dando gritos de admiración a unos príncipes impuestos por un asesino. 

 

Llamaba la atención, según decían, que él, soberbio, ni miraba a la gente, y ella, según dicen, movía la mano como si la tuviese tonta.

 

   Mis compañeros, entre tanta multitud y emoción, por haber visto unos príncipes, «tan guapos» no se habían percatado de mi ausencia.  Todos gritaron enfervorizados, sin pensar en cómo vivían, diciendo lo guapo que era el príncipe y lo bien vestida que iba la princesa. Mientras yo pensando ¿para qué sirve un rey? recordando las palabras de mi madre.

 

Cuarenta y siete años después, todavía hoy me sigo preguntando para qué sirve un rey aparte de para vivir a cuerpo de rey y saquear las arcas públicas. La comparación con el florero la he pensado en muchas ocasiones; pero no me convence, a pesar de la sabiduría campesina de mi madre:

 

 En el florero se gastaba mi madre 3 duros y duraba años, no servía para nada, era un estorbo que no tapaba ni el hueco en que, estaba, pero tampoco requería mucho gasto de mantenimiento, tres duros y pasar el trapo de vez en cuando.  Mientras la monarquía, un rey hay que estar pagándole de por vida, a él y a su familia, sea listo o tonto, honrado o ladrón.  Con lo que recibe, con lo que nos cuesta la monarquía, más de 500 millones de euros anuales, podrían comer muchas familias, habría para pagar todos los desmanes de esta pandemia que está todavía arrasando España, y de la que nos va a costar salir. Por si esto fuese poco, todas las navidades se cuela en nuestra casa siguiendo la costumbre del dictador que le apadrinó, así que en mi casa debo estar atento y apagar el televisor unos minutos antes de las nueve para que no me fastidie las navidades, que termina fastidiándomelas, porque luego todas las televisiones se tiran una semana emitiendo «sus sabias palabras» que otros le han escrito y él se ha limitado a leer, sin venir a cuento, y que hablan de honradez y conductas ejemplares.

 

 

A estas alturas del siglo XXI, con dos reyes y dos príncipes sufridos, me sigo preguntando:

 

 ¿Para qué sirve un rey?


©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar

viernes, 3 de julio de 2020

EL arma de Amparo (Cuatro años de cárcel por llevar una pulsera con los colores de la República) #TodasSomosAmparo #LeyMotdaza #5AñosDeMordazas




 (Cuatro años de cárcel por llevar una pulsera con los colores de la República)
#TodasSomosAmparo #LeyMotdaza #5AñosDeMordazas


Las calles de aquel otoño gris que amenazaba con regresar, se llenaron de la palabra «Libertad», con los «Iaioflautas» a la cabeza, con sus banderas de libertad, gritando   consignas en contra la represión a golpe de porra policiales en Barcelona.
La manifestación marchaba alegre sin incidentes, a pesar de que los antidisturbios estaban preparados para actuar y reprimir cualquier amago de salida de tono. Otra cosa no se podía esperar, Valencia no era Barcelona.
Al pasar por la calle de La Paz,  un matrimonio de edad avanzada, mal encarados y vestido con ropas caras, parecían esperar la llegada de los manifestantes, cada uno con una varilla de cortina en la mano, sin bandera alguna, podrían tratarse de eso, varillas que habían comprado para colgar sus lujosas cortinas; pero no, allí esperaban como pasmarotes, en lugar de cruzar la calle, la llegada de la cabecera de la manifestación: Lola Pérez, al verlos, dijo a Matilde y Amparo, las más cercanas:
—No tienen pinta de querer unirse a la «mani», tienen una cara de mustios…
—Seguro —contestaron, entre risas, Matilde y Amparo, casi al unisonó, continuando sus canticos reivindicativos.   
Casi llegando, la mujer sacó del bolso dos banderas monárquicas, y las colocaron en los palos de cortinas, en un claro gesto de provocación, al cual, los manifestantes, no iban a caer, ante algo tan habitual, y ambos comenzaron a agitar sus banderas por encima de la cabeza de los manifestantes, dándole con las mismas a Amparo y gritando consignas ofensivas contra los manifestantes:
—¡Rojos!, ¡Separatistas!
—Ni caso a esos gilipollas, van a provocar, buscan que intervengan los maderos —aconsejó Lola.
—Lola, me han dado estos fachas con la bandera en la cabeza —protestó Amparo, ante el consejo de Lola, la cual, siempre tan prudente como combativa, movió la cabeza para que no les hiciera ni caso:
—Solo quieren provocar, ni caso.
A pesar de lo cual, Amparo se giró hacia ellos, enseñándoles la bandera republicana que llevaba sobre sus hombros, y su pulsera tricolor de su muñeca.
—Esta es mi bandera —dijo, y continuó la marcha sin más.
—Me he quedado con tu cara— amenazó la vieja de la bandera monárquica.
Ya, Amparo, ni hizo caso siquiera, no valía la pena. Dejados atrás aquellos viejos fascistas, porque lo eran, como por desgracia supo después, Amparo regreso a su pueblo a Villamarxant, y ya no supo nada ni del matrimonio, ni de nadie.
Diez días más tarde, regresó a Valencia, donde había quedado con unos amigos para una nueva manifestación. Como era pronto, quedó con algunos de sus compañeros de lucha en un bar. Aunque ella no se percató, se cruzó con el matrimonio de viejos fascistas, que la siguieron hasta el bar. Y de ahí, llamaron a la policía, la cual se presentó en el bar, cuando todavía estaban los «Iaioflautas» disfrutando de sus cervezas. No sabían ni su nombre, solo que llevaba una pulsera con los colores de la bandera republicana, con tres bolitas de cada uno de los colores. Nadie se percató de que el matrimonio, perteneciente a un grupo de ideología fascista, señalaban con el dedo a Amparo. Los dos policías interrumpieron la alegría, colocándole uno la mano sobre el hombro a Amparo.
—Por favor, señora, identifíquese.
—¿Y eso? ¿Por qué?
—Por agresión física e injurias a un matrimonio respetable —replicó con severidad el policía.
—¿Yo? —Preguntó asombrada Amparo.
—¿Amparo? —Preguntaron aún más asombrados el resto de «Iaioflautas», no dando crédito ni a sus oídos ni a sus ojos.
—Por favor, ¿se puede identificar? —Insistió el policía.
Se terminaron las risas, se terminó la tertulia, Amparo sacó su carné de identidad y se lo entregó al policía, que tomó nota de sus datos y se lo devolvió, entonces llegó la pregunta y la acción más surrealista y esperpéntica de todas, imposible de escuchar en cualquier país democrático:
—¿Lleva el arma?

—¿El arma? ¿Yo? Si soy una persona pacifica que entra contra todo tipo de violencia, ¿cómo voy a llevar un arma?

—Sí, esa pulsera, es el arma de la agresión —replicó con circunspecto el policía.
Todos los presentes se habrían echado a reír, cada uno de ellos llevaba una similar, nunca pensaron que una pulsera con los colores que en España representan la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, pudieran llegar a considerarse un arma. No era cuestión de echarse a reír, por muy grotesco que pareciera el espectáculo. Parecía una broma de un programa de televisión de cámara oculta, pero no se trataba de una broma televisiva, sino de una realidad cotidiana, por culpa de una ley retrograda, como lo es la eufemísticamente llamada Ley de seguridad Ciudadana, que lo mismo sirve para encarcelar a titiriteros por representar una obra de Federico García Lorca, un tuitero por hacer un chiste, a un rapero por cantar la verdad de un corrupto, a sindicalistas por ejercer su derecho, a quien defiende su casa contra los bancos ladrones, o para arruinar la vida a unos jóvenes, acusados de terrorismo, por una pelea de bar…

—¿La pulsera?

—Entréguenos el arma y vamos a comisaria, o mejor en comisaria...

—Agente, ¿pero esto va en serio? —se atrevió a preguntar Amparo.

—Por supuesto —contestó con sequedad el policía.

—Pero si es una pulsera...—titubeo perpleja Amparo.

—Es el arma de la agresión —replicó el policía que llevaba la voz cantante.

—Es una pulsera, exactamente igual como la que lleva usted, pero con distintos colores...—dijo Lola, que no podía creerse lo que estaba viendo, al observar que el policía llevaba una pulsera muy parecida a la de Amparo, pero con los colores de la rojigualda, en lugar de la tricolor.

—Usted se calla, si no quiere que le tomemos también los datos, por desacato a la autoridad amenazó el policía. 

—Es la verdad, hagan lo que quieran, pero no es desacato, sino constatar una realidad, Amparo lleva una pulsera con los colores de la libertad, y usted lleva la otra, ninguna es un arma —no se amilanó Lola, que siempre fue mucha Lola.

—Eso, lo tendremos que decidir nosotros o el juez, ahora, entréguenos el arma...—dirigiéndose, ya, a Amparo el policía.

La entrada de media docena de policías, acalló las protestas de los cinco iaiosflautas presentes.

—Tranquilos, somos  septuagenarios indefensos, no necesitamos porras —todavía se atrevió a replicar Lola.

—Me voy con ellos, no quiero problemas, no he hecho nada y sería estúpido pensar que me pueda pasar nada...porque, señor policía, ¿ustedes saben que según dice M.Rajoy, estamos en un Estado democrático y de derecho? ¿Verdad? —Se atrevió a ironizar Amparo, agarrando su bolso, dispuesta a marcharse con los policías, con tal de no complicar la vida a sus compañeros. 

Amparo, a sus 61 años, enferma, pero luchadora, no opuso resistencia alguna, al salir vio al matrimonio fascista, y comprendió todo. Había sido denunciada por agresión física e injurias, a ese par de retrógrados, que, de haberse cambiado la pulsera, tal vez ni la habrían reconocido.  Ella no agredió con la pulsera, ella fue la agredida con las banderas y los palos de cortina, fue ella, también, en cierto modo, la injuriada, no porque el matrimonio fascista les hubiese llamado «rojos», que era algo que ella llevaba con honor y orgullo, sino porque quienes provocaron y buscaron la disputa fueron ellos, pero ella era la detenida, porque según la policía la había denunciado un matrimonio respetable, como si ella no mereciese mucho más respeto que aquellos carcas.

Al llegar a comisaría le requisaron tan peligrosa arma, la pulserita con los colores de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, que el único peligro que representaba era para las conciencias. Allí le informaron de que un matrimonio, aquel mismo día, la habían reconocido como agresora del mismo, y que el arma era aquella bonita pulserita de menos de un euro. No había pruebas, y Amparo ni siquiera se acordaba de aquel matrimonio. Que la vieron, por casualidad, entrar en aquel bar y acudieron a la primera pareja de policías, dispuestos a amargar la vida al primer rojo que se cruzara en su camino, y le toco a la pobre Amparo.

—¿Usted agredió al matrimonio tal…? —Le preguntaron de malos modos, ya en comisaría.

—¿Cómo voy a agredirlos si no los conozco de nada?

—Pues la han acusado de delito de odio y agresión…

— ¡Qué tontería más grande! ¿Cómo les voy a odiar si yo no los conozco de nada? Yo soy chillona y protestona, eso es verdad, pero violenta en ningún caso. Fíjese si estoy en contra de la violencia, que cuando veo un cartel de festejos de tortura en la plaza de toros, me entran ganas de llorar, pobres animales…—se atrevió a reír, a pesar de lo patético que parecía todo, con la policía intentando hacerle creer y confesar un delito que no había cometido.

—No mezcle la cultura con los actos violentos llevados a cabo por usted, no estamos para perder el tiempo —la amenazaron.

Quisieron tomar declaración sin cumplir el derecho a tener un abogado presente, conociendo sus derechos democráticos, pisoteados por la ley mordaza, Amparo se negó:

—Ya hablaré cuando me llame el juez, por mucho que en España, ya que según dice el emérito: la justicia no es igual para todos, aunque sea mentira, prefiero, que se cumpla la ley, y declarar delante de mi abogado, por si acaso digo Diego y escriben, Juan —contestó con sarcasmo Amparo, en un último intento de demostrar que, por encima de la injusticia y el atropello está la dignidad de las personas.  

Aquel mismo día, mientras permanecía detenida Amparo en comisaria, grupos  de extrema derecha protagonizaron actos realmente violentos contra manifestantes pacíficos de izquierdas, produciendo varios heridos de diversa consideración, ante la atenta y pasiva presencia policial.  

Si después de lo ocurrido el miércoles, la peligrosa soy yo, tenemos un grave problema de libertades en este país —dijo Amparo unos días después a sus amigos.


©Paco Arenas, autor de Magdalenas sin azúcar


NOTA IMPORTANTE

Siendo relato de ficción, está basado en hechos reales con licencias literarias, y como tal se debe tomar.
Amparo, en la vida real, se enfrenta a cuatro años de cárcel y una sanción económica considerable, solo por la palabra, sin pruebas de dos militantes de la extrema derecha y la complicidad de la retrograda y represiva Ley Mordaza.


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