viernes, 29 de agosto de 2014

Dudas razonables de los republicanos con respecto a Podemos y otras organizaciones políticas y sindicales



He estado casi dos días sin tocar ni el móvil y mucho menos el ordenador, al abrir  el móvil me encuentro que ha estallado una bomba con respecto a unas declaraciones y dudas de W. Toledo sobre Podemos. Insultos  y  descalificaciones cruzadas en favor y en contra quien ha sido y es un referente de compromiso de la izquierda. Personas que considero sensatas y sé que están comprometidas con la lucha obrera y la república lanzándose reproches a cuenta de unas declaraciones del actor, la crítica siempre es y debe ser constructiva y aceptada en toda organización política que no se rija por principios propios de una secta, nadie está en posesión de la verdad y el insulto siempre está demás.


Como republicano independiente, hoy por hoy,  no me debo a la disciplina de ningún partido, mi único compromiso es la lucha por la República,  lo cual me da libertad para - dentro de mi ignorancia -   intentar aplicar el menos común de los sentidos sin preocuparme de tener que atenerme a una consigna predeterminada por otros, y a estas alturas sin tener que tener en cuenta si va a gustar o disgustar a quien lo lea, nadie tiene por qué estar de acuerdo con mi opinión. Supongo que otro tanto le ocurre a Willy Toledo, con una diferencia grande, mi opinión no importa a nadie y la opinión como la de una persona mediatica como Willy Toledo, tiene una repercusión infinita y rápidamente pude ser aprovechada para sembrar cizaña e intentar frenar lo que parece gran avance de Podemos.

¿Quiere decir que confió en Podemos ciegamente o que estoy frontalmente en contra? ¿Qué no comparto las dudas y certezas de Willy Toledo y de otras personas de izquierdas con más conocimientos que yo?
La primera pregunta, quien más o menos lea lo que llevó escribiendo desde la aparición de Podemos, tendrá claro que no, no confió plenamente en Podemos y me fastidia mucho, porque Podemos ha sabido conectar de manera magistral con el sentir del pueblo, ha llegado a miles de personas que otras organizaciones de izquierdas no han sido capaces de llegar.  A mi alrededor han surgido simpatizantes de Podemos como si fuesen níscalos en otoño en la Serranía de Cuenca, que ya me gustaría que ese entusiasmo creciese igualmente en republicanismo.  Estoy rodeado de entusiastas de Podemos, pero a mis años no es el entusiasmo espontaneo y sin base lo que me mueve, sino la reflexión serena, ojo, puedo estar equivocado y seguro que lo estoy, y que sus propuestas similares a otras organizaciones van en la dirección que debieran.  Soy duro de mollera, y me cuesta entender que con tanta ambigüedad en ciertos temas se pueda conectar tan fácilmente a la gente. 


Mi alegría con los resultados de Podemos fue muy grande, el entusiasmo despertado en una sociedad adormecida es muy grande, si bien es cierto que una parte de sus votantes fueron antes de Izquierda Unida u otras formaciones como Compromís, muchos de sus votantes provienen de la abstención, del PSOE e incluso del PP. Ese entusiasmo es necesario aprovecharlo, porque tal vez en Podemos esté la oportunidad que siempre hemos visto muy lejana de lograr la república.
¿Entonces, a que esas dudas sobre Podemos?

Primero, lo mencionado anteriormente, su ambigüedad sobre determinados temas que para mí, viejo republicano del siglo pasado, son vitales.   El intento de hacer un movimiento muy heterogéneo, interclasista - llamativo cuando menos que una parte importante de votantes desencantados del PP  o del PSOE sean votantes de Podemos, nunca es tarde para despertad - pero ese querer desmarcarse de las etiquetas “izquierda/derecha” me intranquiliza, seguro que son tonterías mías, pobre ignorante sin estudios, pero…


 A pesar de ello estoy  convencido que Podemos es una organización de izquierdas, ese jugar con propuestas de que ya se hicieron famosas en el 15M, “ni de izquierdas ni de derechas”, no me hace ni pizca de gracia, no termino de creer en castas, pero si creó, en clases sociales, en izquierdas y derechas, pienso que una organización de izquierdas debe dejar por sentado que es eso, de izquierdas, de izquierdas y republicana, que esa es la razón por la cual tanto molesta a la caverna política y mediática,  lo cual me ayuda a pensar que así es, además Podemos no dice nada diferente a lo dicho por otros partidos de izquierdas, pero al igual que otros, no se moja lo suficiente y en ocasiones crea dudas con el tema de la República.



Hay surge la siguiente duda, toda la gente conozco que simpatiza con Podemos, es claramente republicana, sin ningún tipo de dudas, pero Pablo Iglesias dice que la cuestión que la bandera no la cambiaría y que la cuestión de la forma de Estado es algo secundario.  Para mí, y estoy seguro que para la inmensa mayoría de todo aquel que realmente sea de izquierdas, ambas cuestiones son primordiales y fundamentales, la bandera por lo que significa, la República porque sin República no hay democracia y continuamos con la más anacrónicas de las castas que existen en este país, la de los Borbones y contra la que se supone que debe estar Podemos. Me encantaría que esas cuestiones fuesen despejadas con claridad.  


En su momento, 30 de diciembre de 2012,  cuestione el republicanismo de  Izquierda Unida, hoy esa crítica no sería tan dura, IU apuesta por la república, aunque sea con bastante tibieza, y en  mi opinión debería echar más leña al fuego y los militantes republicanos deberían hacer hincapié en ello, la decisión de poner al frente a Alberto Garzón ha sido  es muy  acertada pero posiblemente muy tardía. 


Sobre el PSOE, ni está ni se le espera, en la lucha por la República, un amigo, con razón dice estar harto de que muchos hablemos de la existencia de republicanos en el PSOE, que a lo sumo representan un 15% raso, yo pienso que más pero…


En cuanto a los sindicatos CC.OO. y UGT…
Mi máximo respeto a los sindicalistas, pero en cuanto a las cúpulas sindicales, vamos, el termino más suave que se me antoja es el de “*bacines” del poder, de la anacrónica monarquía y del todo aquellos a los que sirven, que nunca son a los trabajadores y son más freno que motor, cuando debieran ser al contrario. Vergüenza ajena darían a aquellos sindicalistas históricos que fueron punta de lanza de la clase trabajadora. Afortunadamente el sindicalismos no se ciñe únicamente a sus cúpulas, ni siquiera a los dos principales sindicatos mayoritarios. 


En cuanto a los partidos republicanos, la presunta “transición a la democracia” se encargó de que fuesen organizaciones puramente testimoniales y hasta ahora no hemos sido capaces de remontar el vuelo ni de influir lo suficiente en las organizaciones que utilizan la República como un complemento más, porque está de moda.


Desde el primer momento he animado a la convergencia de Izquierda Unida y Podemos, junto con otras fuerzas de izquierdas, con recogida de firmas incluida.  Me temo que en la estrategia de Podemos no entra esa convergencia, pensando que puede arrastrar a ese electorado interclasista que no es “ni de izquierdas ni de derechas”, que los votantes de izquierdas se inclinaran por el mal llamado “voto útil” a Podemos, del mismo modo que antes lo hicieron al PSOE, demostrándose lo negativo de la decisión en multitud de ocasiones. Ojala esté equivocado y unos y otros sean capaces de llegar a esos acuerdos de mínimos sin querer imponer su hegemonía, como en el pasado le ha ocurrido a IU, con los resultados que todos conocemos, ahora la batuta no la tiene IU, a pesar de ser Podemos una fuerza extra parlamentaria, pero con mucho más poder de convocatoria y mediático.

Las plataformas Ganemos, son una buena iniciativa, siempre que se llegué a esa convergencia, pueden ser la patada en la boca al bipartidismo y a la monarquía, pero como ya digo, para eso debemos estar unidos, por separado no vamos a ningún lado.      

Los republicanos, con independencia de nuestras preferencias políticas, debemos forzar la claridad de las organizaciones de izquierdas, sindicatos, partidos, movimientos ciudadanos,  con respecto a la república y la convergencia electoral de todas las fuerzas que apuesten por la misma, de lo contrario, por muchas “castas” de ladrones que existan, cada día estaremos más lejos de conseguir un Estado democrático, siendo que se dan las condiciones para ello, pero que sin embargo en ocasiones parece que cuantos más fácil lo tenemos, más difícil lo ponemos.

Ahora y siempre:
¡Viva la República!

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