jueves, 25 de octubre de 2012

LA CORONA ESPAÑOLA Y EL TRÁFICO DE NEGROS (El gran negocio de los borbones)

Tráfico de esclavos de los borbones

Nada en la historia de la humanidad resulta tan vergonzoso e indignante la trata de esclavos. Si bien es cierto que el tráfico de esclavos es tan antiguo como la humanidad, llegando hasta nuestros días, sino el tráfico, sí distintas formas de esclavitud. Como negocio mercantil tuvo su auge a partir del siglo XVI hasta bien entrado el siglo XIX.

  En el África subsahariana represento la mayor catástrofe de la era moderna.  A lo largo de toda la costa africana se establecieron factorías de esclavistas, si bien fueron los portugueses los pioneros, holandeses, franceses e ingleses pronto participarían en esta salvaje y criminal explotación del hombre por el hombre, y los españoles como contrabandistas, o por puntuales solicitudes de las autoridades coloniales a los reyes de España, las cuales siempre eran atendidas, siempre que fuesen receptivas a la fe cristiana, no admitiendo musulmanes ni judíos, pero sí negros de la Guinea y otros territorios africanos. 

Una de esas peticiones fue solicitada por el gran defensor de la causa indígena fray Bartolomé de las Casas. El fraile, solicito esclavos para que ocupasen el puesto de los indígenas americanos. Pues sufría de ver como los españoles trataban de manera inhumana a la población india, que iba disminuyendo a pasos agigantados, que en las islas del Caribe pasaron, en menos de veinte años, de más de un millón de almas a menos de sesenta mil.
Por tanto, a partir de 1517. A seguidas se generó tráfico de esclavos negros a través de Reales Células que dieron autorización para introducir negros en La Española, Cuba

un tráfico a través de Reales Células que dieron autorización para introducir negros en La Española, Cuba, Puerto Rico y Jamaica, extendiéndose a México, Centroamérica y Perú, de manera “controlada”.
 El Imperio español al principio, en teoría,  permaneció en cierto modo, pero solo en cierto modo, ajeno a esta infamia…, pues como he dicho existían autorizaciones legales, que daban cobertura a un sinfín de ilegales.  España nunca dejo de participar, ya fuese de manera legal e institucional o ilegal pero consentida.

Si bien la esclavitud en España se introduce en tiempos de los reyes católicos, por el tratado de Alcaçovas, mediante el cual España autoriza la venta de esclavos en España, siendo una buena parte de los mismo, guanches y posteriormente moriscos de las Alpujarras granadinas, muy apreciadas las jóvenes guanches y moriscas por ser de piel blanca, tanto para el servicio doméstico como para mancebías.  

El posterior Tratado de Tordesillas en 1494, prohíbe durante los siglos posteriores el comercio directo de esclavos en colonias desde las costas africanas.  A pesar de ello, unos años después comienzan a llegar los primeros esclavos a las islas del Caribe, fundamentalmente para sustituir en los cultivos de caña de azúcar a los trabajadores indígenas.  La excusa fue una gran epidemia que diezmó la población indígena, dejando sin trabajadores indígenas semi-esclavos las islas del Caribe.  Esta aberración, a pesar del Tratado de Tordesillas fue muy grande mucho mayor de la reconocida por algunos historiadores a sueldo de sus amos. Por poner un ejemplo: La isla de Puerto Rico con menos de 400 españoles, había una población esclava de más de 2000 personas.   Cien años después de la llegada de los españoles la población indígena había desaparecido del Caribe, siendo reemplazada por población procedente de África. Eso a pesar de ser ilegal su tráfico. Era muy común, que los barcos españoles transportasen materias primas a las Islas Canarias de manera legal, pero esas materias nunca llegaban a las Canarias, sino a las costas del Senegal o Guinea, donde la mercancía era cambiada por esclavos, que después de viajar en hacinados en condiciones infrahumanas, eran repartidos por todo el Caribe, siendo uno de los puertos más importantes en América, el de Cartagena de Indias.

Con la llegada de los borbones, los esclavistas dejaron de lado las formas y comenzó España a participar a saco en este criminal comercio, aunque no de manera libre, sino como monopolio real.  Los borbones impusieron su sello personal al imperio y participaron activamente del “negocio”. Felipe V,”El Guarro”, fue el primer Borbón y el primero de los reyes de España en comenzar la moda de hacer negocios sin moral ni ética alguna. No había riesgo de ir al infierno por ello, porque todos los días, como rey católico que era, se arrodillaba ante su confesor para confesar sus pecados y la iglesia, que siempre condescendiente con los poderosos le daba la absolución y en cierto modo la licencia para continuar. 
  Pronto firmo un suculento contrato con la Compañía de Guinea, al igual que él, de nacionalidad francesa, se hizo socio criminal de otro Borbón, el rey de Francia Luis XV, por lo cual percibía cada Borbón el 25% de los beneficios de la organización esclavista.   Eso sí, todo de manera muy católica, los barcos en los que transportaban la “mercancía” debían ser católicos, así como la tripulación, por eso de que de ese modo los esclavos que no llegase a América, tuviesen la posibilidad de morir por la gracia de Dios en el seno de la Iglesia Católica.

La sociedad con su primo terminó rompiéndose, por el tratado de Utrecht, tampoco le importo mucho al Borbón, ni tampoco por ello renuncio a tan criminal negocio.  Pronto formalizo contrato con Inglaterra y su reina Ana Estuardo, a la sazón, ocupantes coloniales de Gibraltar y Menorca, con ello demostraba su patriotismo y su gran amor a España, importándole España un pimiento frito podrido. Creo entonces la Compañía de Comercio, para que actuase de forma conjunta con South Sea. Gracias a este este acuerdo fueron secuestrados unas 150.000 personas, y un sin número asesinadas, durante la caza. Estas personas fueron vendidas como esclavos en pública subasta en las colonias españolas, ya de manera totalmente legal, en esta operación repartía beneficios con Ana Estuardo, reina de Inglaterra, no vayamos a creer que eran solo unos impresentables los reyes de España, que como decía mi padre, el mejor rey el que no existe.

 Las leyes dictadas con respecto a la anterior compañía franco-española no servían, pues los ingleses no eran católicos. Fue preciso cambiar las cláusulas.  Los ingleses mejores y más experimentados negociantes, establecieron que la “mercancía” fuesen hombres, mujeres o niños, y nunca podían ser viejos ni defectuosos, y debían tener sus dentaduras completas, por lo cual les miraban los dientes como si fuesen caballos o mulas. Una vez pasado el examen de selectividad y calidad, los pobres desgraciados eran salvajemente marcados con hierros candentes con los sellos del rey de España y de la compañía inglesa, de la que era socia mayoritaria, como ya he dicho antes, Ana Estuardo, y diversos lores ingleses, todos ellos muy religiosos y cristianos, con independencia de que fuesen católicos o anglicanos.

Está claro que los empresarios, siempre, si se han podido evitar costes salariales, se los han evitado, de hecho, en estos momentos, con la complicidad de la decadente clase política monárquica española, de mundo financiero y de esa organización terrorista a la que llaman “Los mercados” o “neoliberalismo” van camino de ello, de conseguir mano de obra, si no esclava, si en precarias, muy precarias condiciones laborales. Así que no es de extrañar que los grandes colonos españoles, los empresarios de la época, presionasen para las grandes plantaciones de café, azúcar o cacao para que se diese vía libre al tráfico de esclavos.  Es preciso decir que el Tratado de Tordesillas prohibía el tráfico de esclavos, y estaba plenamente vigente, aunque siempre, incluso en la actualidad, los reyes gozaban y gozan de responsabilidad penal. Entonces, ante el ejemplo de su católica majestad, fueron muchos los empresarios españoles que crearon sus propias compañías de tan criminal comercio, y así ahorraban costes.

Con la llegada de la revolución francesa se comienza a tomar conciencia del crimen contra la humanidad que supone la esclavitud.  L Asamblea francés vota en febrero de 1794 la abolición de la esclavitud en las Antillas Francesas. Siendo Dinamarca el siguiente que prohíbe de manera total el comercio de esclavos.   Cuatro años más tarde en 1807 Inglaterra hizo lo mismo, pero sin ponerle muchas ganas y no sería hasta 1832 cuando aprueba la abolición del de la esclavitud en las colonias británicas.

 Los borbones que se habían dado cuenta del gran negocio no renunciaron a ello a pesar de los tratados que firmaban y presiones que recibían del resto de las naciones.  No sería hasta la llegada de la primera República Española cuando fue abolida la esclavitud en Puerto Rico, pero no en Cuba, donde seria abolida en 1886. Decir, que la mayoría de los grandes bancos españoles ce crearon con el dinero recibido como indemnización a los esclavistas de Cuba y Puerto Rico.  Fue, por tanto, España el último país en participar de manera activa en el tráfico de esclavos, fue la última en abolir la esclavitud, por ser una manera de enriquecimiento personal de los borbones y la aristocracia española, y posiblemente, de no haber existido la efímera I ª República Española, posiblemente tan criminal tráfico habría llegado hasta el último día de la presencia colonial en América.


©Mis historias borbonicas

©Paco Arenas

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