jueves, 13 de febrero de 2014

Sueños

Sueños

Todos tenemos sueños que cumplir, no  esos  sueños de una noche, sino sueños de una vida. Sueños colectivos de libertad y esperanza, esos  sueños son los importantes, los sueños carentes de egoísmo personal, los sueños de la conciencia, del amor y por qué no decirlo del patriotismo, no del patriotismo de trapo y banderas al viento, sino el patriotismo de las personas, del pueblo que trabaja y lucha por un futuro mejor pensando en las generaciones que vendrán, de la generosidad hacía nuestros semejantes, a los que jamás se deben traicionar. 



 Esos sueños colectivos, esas ilusiones llevan implícita una lucha.  Sin arremangarse por conseguirlos no florecen, porque son como las plantas de un jardín, que si no las cuidas, las abonas y las trabajas y riegas, pueden florecer, pero nunca llegaran a tener la belleza y la armonía que debieran y cualquier mal aire terminara por secarlas o convertirlas en una gran maraña de ortigas.

Mis sueños, son continuación de los sueños de mis padres, de mis abuelos, pero también de aquellos que lucharon y perdieron, no son nada originales, no son diferentes a los de otros.  Son los sueños de aquellos que a pesar de los años  y las dificultades mantuvieron siempre viva la esperanza de una España diferente, de otra patria, que fuese madre y no madrastra, otra patria a la que amar como a una madre, no a esa patria que traiciona a sus gentes, que les roba y la venden al mejor postor.  Esa no es mi patria, esa no es la España que yo quiero y con la que sueño.

Quiero y sueño con esa patria que proteja la cultura, que abra la puerta de las escuelas y del conocimiento a todos sus hijos, que les dé la oportunidad de formarse con independencia del coño donde hayan salido.   Hablando de coños, quiero una patria que respete a sus mujeres, que proteja su libre decisión ante algo tan bello como es la maternidad, por ello esa maternidad debe ser deseada, producto del amor y de la libre decisión de quien está llamada a ser madre ypor tanto nadie debe legislar sobre el modo de limitar ese derecho, porque es el derecho sobre el propio cuerpo, la mujer no es una propiedad sobre la que el legislador pueda decidir.   Como también quiero que esos hijos, sean protegidos como tesoros de incalculable valor.  NO se puede decir que se defiende la vida del no nacido, cuando se condena al nacido al hambre, la miseria, como comienza a ocurrir en la actualidad, con más de un tercio de niños españoles desprotegidos y mal nutridos.  No quiero ni sueño con una patria que alimente a la infancia, no es labor de esa patria, deben ser los padres, por tanto no se puede proteger a la infancia si se les roba a los padres la casa, el hogar, si el sagrado derecho al trabajo se convierte  en algo con lo que especular por parte  de mentes criminales insensibles que no ven más allá del dinero que añaden a sus cuentas corrientes en Suiza o en España, me da igual.  Quiero y sueño con una patria que garantice ese derecho al trabajo, y ese trabajo garantice una vida digna para todos y cada uno de los miembros de la unidad familiar, porque eso es la patria con la que sueño.

Quiero y sueño, con una patria, que cuando llegada esa edad en la que todos nos merecemos un descanso, podamos sentirnos útiles, pero también tengamos garantizados una pensión digna, que no nos veamos condicionados por nadie, que no seamos el sustento de nuestros hijos, que no debamos elegir entre tomar un medicamento y comer,  que lleguemos a esa edad en condiciones de disfrutar un poco de la vida, que podamos disfrutar de esos nietos, si los tenemos, y dedicarles el tiempo que no pudimos dedicarles a nuestros hijos, pero para eso nuestra patria debe ser madre y no madrastra, que no nos obliguen a trabajar hasta que no podamos con nuestros huesos, cuando hay un inmenso ejército de  jóvenes a los cuales no se les da la oportunidad de trabajar.  Jóvenes que son expulsados de su casa por esta mala madrastra, sin darles la oportunidad de demostrar su valía, o si se les da es para explotarlos a través de contratos basura, que no les permite ni siquiera el plantearse forma una familia, un hogar, una patria.

Sueño y quiero esa patria que soñaron mis padres, esa patria por la que lucharon mis padres, una patria de derechos y deberes, de ciudadanos, que podamos mirar a nuestra bandera, sea la que sea, con el orgullo de decir, soy español, pero no porque un deportista haya ganado un campeonato, sino porque todos los ciudadanos de mi país, son eso, ciudadanos.  Ciudadanos que sustenten y sirvan a instituciones que a su vez les protejan y les sirvan y no como ocurre ahora, que tenemos instituciones que se emplean para el enriquecimiento personal, podridas hasta la medula, que a quien únicamente protegen es a los corruptos y a quienes las controlan.
 Yo tengo un sueño, pero ese sueño, no se cumplirá por arte de magia, sino luchando por él, como hicieron nuestros padres, porque para que los sueños se cumplan es necesario luchar por ellos.



Sueños

Publicado también en Unidad Cívica por la República

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