domingo, 12 de agosto de 2012

Las uvas de la ira y la realidad actual española


 

No hace mucho recomendé en el Foro-Ciudad de Pinarejo "Las uvas de la ira", una película que retrata en cierto modo las penurias de nuestros mayores cuando iban a "La Mancha" o a Andalucía a vendimiar, segar o coger aceituna, es la historia general del campesinado español y mundial, de los abusos a los que han estado sometidos campesinos y trabajadores en general, si bien la novela/película se centra en Tommy Joad, el segundo hijo de la familia Joad, tras haber pasado cuatro años en prisión por matar a un hombre en defensa propia, consigue la condicional por su buen comportamiento y emprende el viaje de vuelta a casa, una cuenca polvorienta de Oklahoma, convertida en un verdadero desierto por el viento.


Antes de llegar se encuentra con el antiguo sacerdote, Casy, amigo de la familia desengañado por los problemas y la desesperación de ver que sus rezos no acaban con los problemas de sus feligrese, ni con los propios,  renuncia de su fe.  Le acompañará hasta su ansiado incierto destino,todo está mucho peor que lo esperado, su hogar está vacío, de las paredes de su casa está derruida. Tom piensa lo peor… sus padres, sus abuelo, sus hermanos… ¿Dónde estaban todos?  Preocupados se dirigen a la casa de su tío donde los encuentra reunidos a todos. Su tío, John, que vivía solo en su granja, acoge ahora en ella a toda su familia: los padres de Tommy, sus abuelos, sus cinco hermanos y su yerno.

 
Aquí la situación se parece salvando la distancia a la actual situación de muchos desahuciados:
Varios años de sequía obligan a la familia a contraer una deuda con el banco, la situación económica empeoró cada vez más por las condiciones climáticas que no son propicias para el cultivo, y por fin llega el día en el que el banco cobra la hipoteca. La familia se ve despojada de sus tierras y es obligada a abandonarlas. Poco tiempo les quedaba para irse de allí, los tractores avanzaban por las tierras sin importarles lo más mínimo lo que se llevaban por delante, al igual que en la actualidad ocurre con los bancos, apoyados por el gobierno, que roban sus viviendas a aquellos desgraciados que un día confiaron en ellos, antes al igual que ahora, ni a los bancos ni al gobierno les interesa las penas de los pobres, entonces igual que ahora, castigaban y castigan a quien roba una gallina o un kilo de garbanzos, más que a quien roba millones
La familia se ve obligada a irse, y emprender el viaje con una enorme esperanza alimentada por la existencia de la tierra prometida: la fértil California, en aquellos tiempos había una tierra prometida, ahora ni eso, o sí, ocupar el asfalto, ejercer la democracia sin miedos contra los usurpadores o coger la comida de donde se encuentre. En su viaje  hacía esa tierra prometida no están solos; junto con ellos van a partir miles de familia con la misma esperanza y la misma rabia,  y en la búsqueda de trabajos y salarios para todos.
 

 A diferencia de las familias actuales a las cuales les roban todo, menos la dignidad, estas familias americanas venden  todas sus pertenencias para disponer de algo de dinero para el viaje y han comprado con sus pocos ahorros un viejo camión donde cargan lo poco que les queda y donde va a viajar toda la familia, incluido el apostata ex predicador, “donde caben tantos cabe uno más”. Puede que lo hayan perdido todo, sin embargo la familia permanece unida, y ni siquiera los jóvenes buscan nuevas oportunidades en la ciudad. Siempre está presente la gran figura de la madre, imprescindible en el duro viaje, quien lleva una lucha continua por mantener unida a su familia.
Pronto se encuentra que la realidad es más dura que lo que ingenuamente habían pensado, se encuentran con un grupo de hombres de Arkansas que también tuvieron que abandonar sus tierras, las palabras de estos hombres caen como un jarro de agua fría y les explican que la California hacia la que ellos van es sólo una ilusión, otra mentira más del sistema, como los brotes verdes prometidos o la necesidad de las criminales medidas económicas de la actualidad.

A medida que se van acercando a California van dándose cuenta de que su futuro tiene como base una mentira. La “maravillosa” California de la que todo el mundo hablaba no existía, del mismo modo que no existe ni la dignidad, ni la honradez, ni la decencia en el actual sistema seudo democrático que sufrimos, entonces como ahora todo se basa en la mentira y la hipocresía del poder.
Entonces como ahora, miles de personas compartían su situación; intermediarios sin escrupulosos los amontonan en primitivos campos de concentración y comercian con ellos como fuerza laboral barata por salarios de hambre, empleándolos para suplir a huelguistas que luchan por condiciones más humanas y una paga justa. Su situación, como la de muchos otros, era desesperada y no tenían más remedio que trabajar por una miseria si pretendían comer; ésa era la realidad que los esperaba en California, esa es la realidad que nos espera en este sistema mercantilista.
Se vieron obligados a hacer noche en numerosos campamentos, a cual más patético y desolador, y cuando llegaron a unas tierras en Nuevo México, ya cerca de California, en las que se ofrecía trabajo, optaron por instalarse allí pero al poco tiempo se dieron cuenta de que se les trataba como esclavos. Estaban constantemente vigilados, sometidos, y explotados, del mismo modo que este gobierno pretender hacer, ya empieza a hablar de reducción de salarios, de hecho ya ha comenzado, no solo con la eliminación de la paga de los funcionarios, también el repago sanitario es reducción de salarios, los indignos recortes en sanidad o educación, también son reducción de salarios, los criminales recortes en prestaciones sociales a los dependientes o la posible eliminación de la ridícula paga de 400€ a los parados de larga duración, también es recorte de salarios a la sociedad, las subidas escandalosas del agua, del IVA, de la luz, también son recortes de salarios. Mientras que ellos continúan igual, derrochando a manos llenas.
Tommy se dio cuenta de la situación, y consiguiendo esquivar todos los obstáculos que los retenían sin contacto con el exterior de las tierras, logra escaparse y salir al exterior, a las puertas de la plantación, donde a su llegada vio un extraño grupo de hombres muy agitados.
 

Habló con ellos y vio cada vez más claro lo que sucedía. Eran un grupo de campesinos en huelga que no estaban dispuestos a seguir siendo los esclavos de nadie y que abren definitivamente los ojos a Tom. Esa misma noche se metió en una riña para defender a los emigrantes oprimidos en la que mata a un hombre, sin embargo antes de que puede huir consiguen hacerle una cortada en la cara y se esconde por un tiempo, pero la amenaza era demasiada. Toda la familia decide empacar las cosas y partir de nuevo.

Entonces, siguen el camino y llegan a un campamento del gobierno en el cual tienen todas las comodidades que siempre habían deseado: agua corriente en las casas, casas en muy buen estado, un lugar dónde no hay vigilantes, ni guardias, un lugar democrático en el que se protegían los unos a los otros…Y lo mejor; hay trabajo para toda la familia, entonces como ahora hay que luchar, nada se regala, si queremos llegar a ese campamento democrático, no confiemos en quien nos mintió antaño o nos miente hogaño .  No va a ser fácil, pero nada se consigue sentado en el sofá, viendo la telebasura.



Tenemos que tener en cuenta que la película está tratando de mostrarnos una realidad muy concreta; su tema principal no es la crisis de los años treinta en EEUU, el tema gira entorno a la dureza de la vida de un emigrante, las injusticias sociales, y la falta de consistencia de lo que algunos llaman el “sueño americano” del mismo modo que el sueño de la “transición democrática” se ha revelado como una gran mentira urdida por los herederos del dictador con la ayuda y la complicidad de unos pocos o de todos los que participamos de un modo u otro de esta gran mentira.
Entonces como ahora, la situación no puede ser peor: tanto la familia como sus sueños poco a poco se van viniendo abajo, y los que quieren luchar se arriesgan a perder su vida e incluso, a morirse de hambre, pero quienes no luchan tienen todo perdido.
Es dramático que un padre de familia tenga que vivir resignado a trabajar explotado, por una miseria, porque sabe que sus hijos tienen que comer. No se puede dar el lujo de sumarse a una huelga, porque en sus manos no sólo está su vida, también la de su familia. Este sentimiento de impotencia ante las injusticias que se estaban cometiendo se ve muy claramente a lo largo de toda la película. Podríamos decir que todos aquellos que luchan por acabar con la deshumanización que refleja la película son verdaderos héroes. No es fácil dejar una familia y una serie de expectativas atrás por luchar por un ideal, por el respeto de los derechos inherentes a todo hombre, y esto es lo que finalmente decide hacer Tom, pelear por cambiar la situación, no resignarse a ella.
Es muy fácil vivir nuestra propia vida y desentendernos de la de los demás, lo difícil es preocuparse, colaborar y no conformarse cuando cada día vemos como cientos de personas luchan por escapar del infierno en que viven en nuestro propio país y son engañados, explotados, mal tratados y discriminados
En los países democráticos  la población está en posición de exigir responsabilidades a su gobierno. Pero en España un gobierno se puede permitir de llevar a cabo un fraude electoral en toda regla y ni el gobierno, ni los jueces y lo que es peor ni la oposición,  que se siente culpable y forma parte del sistema, denunciar el fraude electoral. Los ciudadanos somos simples marionetas del sistema monárquico actual, heredero directo de la dictadura. Septiembre es fecha de vendimia, vendimiemos.
Recomiendo tanto la novela como la película, leyendo o viendo la una o la otra adaptándola a la realidad actual, para que nos ayude a pensar.


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