jueves, 31 de enero de 2013

Un sistema podrido no se resuelve con un reinicio, la república debe salir a la calle


Cuando un sistema no funciona, cuando está caduco desde antes de su alumbramiento, cuando su estructura está podrida,  no sirve reiniciar el sistema. La llamada “marca España” la arrastro por el lodo el dictador que tiranizo esta tierra durante casi cuarenta años, sus sucesores al principio intentaron darle una apariencia amable y democrática, pero manteniendo la estructura podrida de la dictadura, de aquellos barros estos lodos, la escenificación de la farsa “democrática” se escenifico con un constitución que fue y es una virgen violada repetidamente, por aquellos que supuestamente debieran protegerla, la hicieron tan ambigua que sirve solo para lo que el gobierno de turno quiere que sirva, es decir para nada útil a los ciudadanos.

La estructura podrida de la dictadura fue sobre la que se edificó la llamada “transición a la democracia”, a nadie se le ocurre instalar un Windows 7 en un  i486,  sin embargo aquí sobre esa estructura caduca y podrida se fue construyendo  un sistema hecho a medida del poder y la monarquía, con un jefe de Estado intocable, con un sistema financiero continuador del corrupto sistema anterior de la dictadura, con una iglesia que sirvió de sostén ideológico a la misma y que dentro de este supuesto Estado aconfesional mantiene los privilegios de que gozaba con el tirano dictador y continua marcando las directrices en buena medida  de las decisiones de gobierno.

Los privilegios del poder oligárquico de las entidades financieras durante la dictadura, no se han tocado, al contrario, se han acrecentado, ejemplo de ello, las SICAV, una estafa en toda regla al contribuyente, al Estado y por supuesto a los ciudadanos más desfavorecidos, hasta el punto que a dichas entidades se les permite desde el poder, llevara cabo autentico terrorismo contra los ciudadanos, a los cuales se les roba sus casas y sus ahorros -desahucios, preferentes- con total impunidad para esos delincuentes de traje y corbata.
Esa estructura podrida y caduca, con el tiempo, a pesar del enjalbegado de la fachada, ese lavado de cara, muestra su corrosión hasta límites insospechados y vergonzantes, nada que tenga que ver con lo que debe ser un Estado democrático y libre.

 La nacionalización de las empresas públicas rentables por parte de J.M. trajo consigo el enchufismo de amigos y amiguetes, un lugar donde recalar una vez jubilados de la actividad política, empresas donde colocar al ex presidente, al ex ministro o al yernísimo, empresas con amigos agradecidos que pagan con favores y dinero,  los favores y dinero  de empresarios corruptos a políticos corruptos, o de políticos corruptos que asignan obras públicas a empresarios corruptos,  nadie regala nada a cambio de nada, ni dinero, ni sobres ni yates,  unos y otros se enriquecen  a costa de los ciudadanos.  Yo te doy mil millones para repartir en sobres y tú me autorizas a subir las tarifas debido a las “pérdidas acumuladas y la falta de competitividad”, o me adjudicas esta autovía... unos reciben el dinero de tan grandes empresas, los otros autorizan lo que sea necesario con tal de que sigan llegando las generosas donaciones, aunque para ello tengan que exprimir  a los ciudadanos hasta que no les quede una gota de sangre.


El heredero del dictador puede abdicar, seguro que lo hará, más pronto que tarde,  mientras tanto tienen que promocionar el producto, intentaran hacernos creer que se reinicia el sistema y que todo está arreglado, pero no es así, todo continuara igual, por mucho que el cambio de titular mande enjalbegar todas las fachadas oficiales, dando lustre a este apéndice de la dictadura, mostrando una cara más amable, pero lo único que conseguirá será “barrer lo que ve la suegra”, la mierda continuara bajo las estructura del Estado, porque España no necesita un reinicio del sistema, necesita un sistema operativo nuevo, la república,   instalada sobre una estructura nueva, la ética, el sistema actual está basado   sobre la estructura de una dictadura genocida y una moral hipócrita basada en la religión católica.   La república debe saltar de las redes a la calle, debe pisar el asfalto, tomar la iniciativa, pero pronto antes de que se reinicié  el sistema y de nuevo nos den gato por liebre.

Publicado también en: Unidad Cívica por la República

Tal vez también te interese:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...